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Viaje
al Norte de Australia |
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Dia
04
Clairview
hasta Bucasia beach – 250 km
La
noche pasada fue extraña,
despertamos un monte de veces. Primero por un
tren de minerales con una infinidad de vagones
pasando a la cerca de 50 metros de nuestro
sitio en el Caravan Park. El suelo temblaba
como un terremoto. Allá por las 4 de la
mañana, me desperté de nuevo con algo
batiendo contra la Van. Salí del auto para
ver lo que era y no llevé mucho tiempo para
descubrir que la toalla que dejamos secando
colgada en el espejo, estaba batiendo
frenéticamente contra la puerta del auto. El
viento estaba fuerte y el cielo no tan
estrellado cuanto cuando fuimos dormir. La
temperatura estaba muy más caliente que los días
anteriores y el termometro marcaba 14 grados.
Todo indicaba un cambio de tiempo. De
cualquier forma volví prá cama y dormí de
nuevo.
Despertamos
con
el sol naciendo.
Miré una luz roja en el horizonte y con la
camera fui fotografiar. El
espectáculo del nacer del sol fue bonito,
pues como habían algunas nubes balanceando en
el cielo, el reflejo de los colores era
variado. La marea estaba baja, colocando a la
muestra las corales con agua en el centro y
ellos también reflejaban luz. Volví para la
Van para preparar el desayuno, y Celia estaba
saliendo hacia el baño. Hablé sobre el nacer
del Sol y ella fue allá conferir. Resolví
hacer unos omelettes de queso y tomate, pues desperté con hambre. El viento aún estaba
fuerte y preparamos la Van para partir.
Nuestros vecinos también iban a zarpar, y
combinamos de encontrar en el Caravan
Park de Bucasia Beach, al norte de Mackay.
Salimos
las 8:00 de la mañana
y la carretera estaba bien vacía, de hecho,
aprendemos que la mejor hora para coger la
carretera en Australia es entre 6:00 y 10:00
de la mañana, pues sólo tiene camión, y
ellos dirigen rápido. Después de eso, entran
los "Grey Nomads" o sea, los
aposentados que venden la casa y se quedan
eternamente rodando Australia en trailers,
usualmente en despreocupados 70 km por hora en
carretera de 110. Pero ahora esa carretera
estaba óptima, vacía, con excelente
cobertura y cosas interesantes para ver. El
viento fuerte de Sur, daba La Van un empujón
a más, ahorrándonos gasolina y haciendo
con que el auto viajara a 105 Km/h sin
casi necesitar tocar en el acelerador. Los
pocos vehículos que venimos eran casi 80%
camiones, un 10% de autos, y un 10% de
Caravans. Con el viento por tras, los camiones
me dejaban a ver polvo y cuando yo tenía
una Caravan por el frente, yo aún tenía
bastante curso en el acelerador para pasarlos
fácilmente. Esta sí es el tipo de carretera
que da placer de dirigir.
Los
120 Km
de Clairview hasta Sarina fueron hechos en
poco más de una hora, y a las 9:30 de la
mañana ya estavamos parados en el Tourist
Information cogiendo mapas y informaçõs
sobre la área. Aprovechamos para comprar un
libro sobre los lugares donde se puede
pernoctar de gracia en Australia con una
Caravan o Campervan. Este libro cuesta A$ 49
y se hizo tan popular entre los "Grey
Nomads", que dejó el autor rico. El coste del libro se paga con dos
noches de camping gratis. Lo importante es que
él listó en toda Australia, (y colocó en
los mapas del libro) los lugares donde los
ayuntamientos y gobiernos provinciales
permiten pernoctar, pues no es em toda ciudad
que los ayuntamientos permiten. Oficialmente
en Australia sólo puede dormir en ar libre en
tierras federales, que no son muchas, la no
ser que usted quiera dormir en uno de los
desiertos. Aún así parte de los desiertos
son tierras Aborígenes. Sarina tiene
prácticamente una única calle, que no es fea
ni bonita. La ciudad tiene fuerte conexión
con minería, tanto que una de las carreteras
para Hay Point en el litoral volcó atracción
turística. El motivo es que esa localidad
posee la mayor estructura de cargamento de
mineral en el mundo, con esteras que avanzan
mar adentro por sobre un pier de hormigón
hasta perderse de vista en el océano (la
amplitud de mareas es gigantesca en el área).
Se puede considerar esa facilidad una de las
maravillas del mundo en términos de cosas
construidas por el hombre. De Sarina también
salen carreteras para dos otras bellas playas,
Grasstree y Campwin Beach. Como el cielo
estaba medio nublado, resolvemos dejar para
visitarlas en otra oportunidad.
Seguimos
para Mackay
y nuestros planes eran de entrar en la ciudad
para conocerla pues nunca estuvimos antes.
También queríamos fotografiar algunas
construcciones en Art-Deco que ellos preservan
por allá y son famosas. Cuando nos
aproximamos del centro, paramos en una tienda
del Tourist Information para coger mapas etc.
Aún con el mapa, entramos medio que perdidos
en la ciudad, y cuando paramos en una
semáforo
percibí que la temperatura del auto estaba
muy alta. Lo que sucedió no da para creer. Yo
simplemente no encontraba una única plaza
para estacionar. Tenía auto para todos los
lados y el tráfico era extremadamente lento
debido a una infinidad de señales. El
marcador de temperatura ya había arrinconado
en el rojo, y aún después de entrar en
calles secundarias, yo aún no había
encontrado un lugar que cupiera cualquier cosa
mayor que una motocicleta. Conductores
comenzaron a bocinar atrás de mí, cosa que
para un australiano hacer, es porque usted
está haciendo mucha mierda en el tráfico.
Sin
opción
entré de cualquier modo en el patio de un
garaje comercial y desconecté el motor. No
pasó 3 minutos y la puerta del garaje abre
con un auto queriendo salir. La luz del agua
estaba roja en mi panel, y yo tenía que
entrar al revés en la calle para
el sujeto salir. Tardó un tiempo y yo estaba
comenzando a quedarme nervioso, pues sabía
que a cualquier momento mi auto iba hacer una
cortina de humo, quebrar, coger fuego, o
fundir el motor. Anduve unos dos cuadras
entrando a la derecha e izquierda y nada de
plazas. De pronto vi un aparcamiento de
supermercado y entré. Tampoco tenía plaza.
Hasta que vi una mujer saliendo con compras, y
cuando ella llegó en el auto, yo me
posicioné atrás cerrando la calle. Tenía un
monte de coches atrás de mí, pero de allá
yo no saíria ni muerto hasta entrar en la
plaza de la mujer (sin piadas por favor).
Como
no podía hacer nada
hasta el motor enfriar, resolvemos entrar en
el supermercado y reponer nuestro stock de
comida. Aproveché para indagar sobre un
mecánico por cerca. Cuando volvemos el coche
estaba tibio, y ya dio para abrir el radiador.
El dicho estaba completamente vacío. Cogí
unas botellas de plástico y llené hasta la
boca. Enseguida, me acosté debajo del coche
para ver donde estaba la fuga. Nada, ni una
gota. Inspeccioné las mangueras,
correa del motor, y todo estaba en perfecto
estado. Liguei el motor y esperé, y en cinco
minutos la temperatura volvió al normal.
Desconecté y me metí bajo el coche
nuevamente. Pero una vez más, nada goteaba.
Intrigado, pero de bagus llenos de todo que
aconteció, resolví seguir para Bucasia
Beach, y largar ese centro urbano extraño de
Mackay que parece tener 850 mil autos para 85
mil habitantes y 30 plazas.
Bucasia
Beach
se queda 20 km al Norte de Mackay, que fueron hechos sin problemas a pesar de yo no
sacar el ojo de la temperatura, que ahora
estaba más normal que nunca. Llegamos en el
Caravan Park donde habíamos combinado con
nuestros amigos de pernoctar y tuvimos un
susto. A$ 31 por pernocte. Era el más caro
hasta entonces, pues hemos pagado entre A$ 20
y A$ 25. La dueña dijo que el precio era
debido a alta temporada, a causa de las
vacaciones escolares. Finalmente, preguntamos
por un descuento o se había otro Caravan Park
en las imediaciones, y la respuesta para ambas
preguntas fue no. Resolvemos
quedarse y tuvimos una agradable y otra
desagradable sorpresa cuando llegamos en el
"site". La agradable es que el
"site" era
literalmente de frente para el mar,
prácticamente en la arena, y la desagradable,
es que él era exprimido entre uno árbol y
una familia acampando. Llegué a pensar en
pedir para cambiar, pero inmediatamente
llegaron periquitos y patos para entretener, y la familia al lado se mostró
bastante simpática.
Armamos
la mesa y
dejamos todo listo para la cena. Nuestros
amigos llegaron, y contamos lo que aconteció
en Mackay. Sin que se queden impresionados,
él contó que una vez también penó para
estacionar allá, y peor aún, él estaba
remolcando la Caravan que necesita del espacio
de 3 autos para estacionar. Ahora él ya no
entra en la ciudad y viene por la carretera
del contorno. Pensé en la situación de él,
e inmediatamente me sentí mejor. Abrí una
cerveza, cogí la camera, y fui dar una vuelta
en la playa. El lugar es interesante, pero
nada que justifique el tanto que hacen sobre
la playa. Tal vez porque la marea estuviera
muy baja, exponiendo un banco de arena enorme
con algunos barcos en el seco. El cielo
también estaba un poco nublado, pero parecía
que el tiempo iba a abrir. Quité algunas
fotos y enseguida fui tomar un baño.
Percibimos que algunas familias en el Caravan
park andaban con los niños yendo hacia
escuela de uniforme, y ellos contaron que
estaban esperando alguna propiedad quedarse
vacía para que vivan en Mackay. Debido a la minería cerca, había gran falta de
residencias para alquilar. Después hice una nueva inspecciona
en el auto intentando adivinar lo que había
acontecido, pero el misterio del agua
desaparecida continuó. El radiador continuaba
lleno hasta la boca. Conecté la energía
eléctrica y la vida se quedo buena
nuevamiente.
Cuando
escureció
fui hacer la cena. Hice un carré de cerdo
bien flaco, frío en dos gotas de aceite,
acompañado de arroz, patatas y crema de
espinaca. Más una vez la comida estaba una
delicia. Conecté el Laptop y conecté la
tarjeta de la TELE, felizmente tenía
recepción en el área. Venimos las últimas
noticias de Australia y del mundo, y el
reporter del tiempo dio previsión de lluvias
para el día siguiente. Todo lo que nosotros
queríamos es que ellos estuvieran engañados.
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| Foto
panorama de Bucasia Beach en la marea
baja |
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