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Viaje
al Norte de Australia |
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Día
23
Forrest
Beach - Townsville - Bowen
310
km
A
las 5 de la mañana
estábamos despertados. Yo sentía que la
gallina de la noche pasada ya había sido
debidamente digerida, y mi estómago imploraba
por comida. Hicimos unos crepes de queso y jamón.
Llevamos la taza de chocolate caliente con
nosotros hasta la playa para ver el nacer del
sol, y cuando llegamos la hoguera de la noche
pasada aún ardía. Fuimos fotografiar y dar
una caminata por la playa, pero fuera de la
hoguera estaba muy frío y volvemos más cedo
que planeábamos. Preparamos el coche para
partir siendo que nuestro destino de hoy ya
estaba fijado. Sería la ciudad de Bowen.
El
mayor problema para
la partida fue encontrar el administrador del
Caravan Park para pagar la estada. Donde
encontramos el sujeto? Claro que en el Pub. Sólo
que él no estaba bebiendo, pero sí contando
dinero. Descubrimos que además del Caravan
Park él también tenía participación en el
pub. La primera parada fue en Ingham para
quitar dinero en un cajero ATM. Esa ciudad es
prácticamente toda Italiana y de
descendientes de inmigrantes italianos en
Australia. Incluso algunas radios transmiten
en Italiano. Fuimos buscar un local para
comprar un Queso Provolone, pero era mucho
cedo y casi todo el comercio aún estaba
cerrado, así el modo fue volver hacia la
carretera.
Entre
Ingham y Townsville
varias villas con playas y resolvemos parar
para conocer. El paisaje cambió de la caña
para la piña. Yo nunca había dirigido tanto
tiempo pasando por un verdadero césped de piñas.
En la riba de la carretera tenía una barraca
vendiendo piña, sólo que sin nadie para
atender. Tenía una placa diciendo:"
Confiamos en su honestidad, coja 1 piña y
deje $2 en la cesta, o peque 2 y deje $3
". Cogemos una piña y dejamos una monte
de monedas pues tuvimos que catar todas que
teníamos para llegar en el respectivo valor.
Debería tener unos $ 30 en la cesta, la mayoría
monedas, pero habían una nota de $ 5 también.
Moongobulla,
Rollingstone, Toomula y Saunders Beach son las
playas antes de Townsville. Así como Forrest
Beach, son abiertas, abrigadas y bonitas, con
grandes franjas de arena en la marea baja,
pero nada de muy especial. Paramos en todas, y
en una de ellas conversamos con una mujer con
niños pescando. Ella era de Nueva Zelanda,
del mismo lugar que vivimos antes, y había
comprado una casa allí. Ella dijo que
Townsville está creciendo muy y que va a
crecer para aquel lado, así la valorización
del inmueble de ella era garantizada. Más una
vez concluimos que esa busca de inmuebles
($$$) es una constante para Kiwis y Aussies.
Como ella no había pescado nada, seguimos
para Townsville.
La
primera vez que
fuimos en Townsville, 7 años atrás, no
gustamos mucho. La Magnetic Island había sido
el punto alto de aquel viaje, pero ahora la
cosa cambió mucho. Así como la ciudad de
Cairns, Townsville invirtió en un nuevo
parque la riba mar, que aquel día de cielo
azul, estaba simplemente lindo. Tenía mucha
gente caminando por la playa, niños en el
parque, ticos de skate en la rampa, y algunas
personas en el piscina público. La ciudad se
modificó, se quedó más cosmopolita y fue
muy impulsada por la minería, a la unos 300 km
de la ciudad. La industria de Minería trajo
muchos ingenieros y atrae todo el tipo de mano
de obra que una mina necesita. Esas personas
vinieron de varias partes del mundo,
principalmente de Inglaterra. No es una ciudad
muy pequeña y ni muy grande, y suyo yo
pudiera en el momento, estaría viviendo en la
Magnetic Island, aunque tuviera que trabajar
en Townsville. Finalmente son sólo 20 minutos
de lancha (en la foto, el nuevo parque de
Townsville y la Magnetic Island al fondo).
Con
aquel día muy lindo,
resolvemos subir la Castle Hill, para tener
una visión panorámica de la ciudad (foto en
el tope de la página). Inmediatamente en la
subida una placa avisaba que la subida era
bien ardua, y que no era adecuada para vehículos
pesados. Me quedé en la duda si la Van iba a
conseguir subir, pero fuimos adelante.
Realmente era bastante inclinada y la Van subió
fácilmente en primera marcha. En el camino
pasaban varias personas subiendo a pie
haciendo ejercicios. Allá de encima el
paisaje es estupendo y nos quedamos de boca
abierta con el tamaño de Townsville. La
ciudad se extendía hasta las montañas de
tras, para los lados, con un incontable número
de casas y centros residenciales. Los árboles
crecieron y dio un nuevo visual, pues antes
hallaba Townsville mucho sin verdes y sin
sombra, pero ahora no. El centro es pequeño
sin atascos y lleno de lugares para
estacionarse, nada que se compare la Mackay.
De
Townsville salimos para
Bowen, una pequeña ciudad pesquera y es
famosa por ser la Capital de la Manga en
Australia. Son tan sabrosas y dulces cuanto
las brasileñas y en general sin fibras. La
carretera estaba un pentelho enclavado, con
aquellos tales murrinhas andando a la 65 km/h.
Aún en la carretera, venimos una otra barraca
de frutos del mar, sólo que de esa vez el
camarón costó $ 15 en vez de $ 10 el kilo.
Pasamos por la entrada de Bowen y fuimos hasta
el Tourist Information que se queda aún en la
carretera a unos 10 km de la entrada. La señora
fue simpática, pero cuando preguntamos si
ella podría llamar a saber se había plaza en
los Caravan Parks, ella me dio una revista con
la lista de caravan parks ( que nosotros ya
teníamos) e indicó la cabina telefónica..."Puede
conectar allí". Esa fue la primera vez
que tuvimos que pagar conexión, pues en
general los Tourist Information hacen eso por
usted y de gracia por el simple hecho de que
ganen comisión. La mayoría de los que
conectamos que eran bien localizados ya
estaban plagados, pero hallamos uno en la
ciudad por $ 27 y seguimos hacia allá. Pero no
conseguimos tomar el famoso helado de maga,
pues había acabado.
El
site de ese Caravan Park
no era mal, pero un poco imprensado. Botamos
la mesa y sillas para fuera, y dejamos todo
pronto para freír los camarones más tarde.
Había una pareja a nuestro lado que por
primera vez estaba en la carretera, y la mujer
me contó que lo fue el marido que la forzó a
venir, pues ella odia viajar. Sólo que
durante el viaje, el inverso aconteció. Ella
pasó a adorar viajar en caravans y él detestó.
Ahora él quiere volver para Newcastle y ella
quiere ir hasta Cooktown. Unos vecinos de
Melbourne (conocidos como Victorians) nos
invitaron para quedarse en el balcón y tomar
una cerveza con ellos. Charlamos un poco pero
después salimos para preparar aquel fabuloso
camarón. Queriamos que aprovechar, pues en la
Gold Coast no conseguimos esa calidad de camarón
ni que si pagáramos el doble, (el tipo de ese
camarón es llamado de Tiger Prawn por ser
listado como un tigre). Mañana vamos a botar
el barco en el agua.
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Panorama
de Townsville hecho con 4 fotos muestra
Magnetic Island al fondo en la
izquierda, y la parte de la riba-mar de
la ciudad. un 90% de la ciudad está en
el lado opuesto de quien ve esa foto. El
centro comercial se queda en la derecha
juntamente con el puerto. |
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