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Viaje
al Norte de Australia |
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Día
25
De
Bowen hasta Airlie Beach - 101 km
Salimos
de Bowen unas
7 de la mañana y fuimos dar una vuelta en las
inmediaciones. Subimos hasta el mirador de la
ciudad y sacamos unas fotos. De encima daba
para ver la ensenada donde el Caravan Park que
quedamos estaba, y ver el fondo de lodo
expuesto con la marea baja. Pasamos también
por la terminal pesquera, que exporta muchos
peces anualmente, y esa es la mayor actividad
de la región juntamente con la fruta Manga.
Bowen es uno de los pocos lugares en
Australia, donde se puede comprar pez fresco
directo de las traineras, pues barcos de otras
regiones ya tiene todo el pescado vendido para
cooperativas, aún en alto mar. Teníamos que
esperar la tienda de náutica abrir, para
comprar una hélice nueva para nuestro motor.
En
la tienda una señora
muy simpática trajo una hélice que costaba $
180. Cuando examiné de cerca vi que el modelo
era diferente, pues ese era para motores con
extenuación por dentro de la hélice, y el mío
la extenuación es hecha en la mitad de la rabieta.
Ella llamó a representante Tohatsu en
Townsville y dijeron que mi modelo no era más
fabricado y me aconsejaron a buscar en un
desguace de motores de popa. Ella llamó a el
dicho en Townsville y ellos tampoco tenían.
Llamó a otro, y finalmente halló la hélice.
Donde?! En la Gold Coast, donde vivimos. Pasamos
en una tienda Mitre 10, que vende herrajes en
general y comprar un kit de fibra de vidrio y
resina. Yo aún iba a amoldar y reparar la hélice,
siendo que el kit costó $ 12.
La
carretera
estaba espectacular, con lindo cielo azul y
muy poco tráfico. Ya hacía tiempo que no
mantenía 110 km/h todo el tiempo, e iríamos
a hacer los 101 km que separan Bowen hasta
Airlie Beach en las Whitsundays en más o
menos una hora. Ya cerca del destino, una camión
que venía en sentido contrario derrapó un
poco en el acostamiento y volvió la pista.
Cuando cruzó conmigo llevamos una lluvia de
piedras y escuchamos dos cracks fuertes en lo
para-brisas. Pronto, quebró el vidrio! Se
quedaron 2 telarañas pequeñas en la parte de
bajo, una del lado del conductor y otra del
lado del pasajero, pero daba perfectamente
para continuar dirigiendo. Sólo que de cada
una salió una grieta, que iba aumentando de
tamaño durante el viaje. Parecían que irían
encontrarse exactamente en medio de lo
para-brisas. Me quedé con miedo de aquel
pedazo quebrar y caerse en nuestro pego y
disminuí la velocidad. Llegamos en Airlie y
fuimos directo buscar un vidriero de coches.
El sujeto preguntó si nuestro seguro cubría
para-brisas y Celia dijo que sí (por eso
pagamos $30 por año de más, pues el seguro
normal no cubre para-brisas).
Del
vidriero
fuimos para un Caravan Park un poco después
de la ciudad, que ya habíamos quedado antes,
pero costaba $ 37 por noche. Conectamos por el
móvil para otros Caravan Parks y hallamos uno
de $ 25. Fuimos directo para allá y por
coincidencia, la calle de acceso era justo
delante del vidriero, o sea, tuvimos que
volver todo el camino. El Caravan Park era
bueno y pudimos escoger entre dos sites.
Escogemos el mayor, donde podríamos armar el
toldo para en los proteger del Sol. Al lado
tenía una familia de 5 personas, todos muy
obesos, y me quedé imaginando como dormían
dentro de aquella caravan pequeña. Con el
tiempo descubrimos que ellos pasan el día
sentados en las sillas y ya no hacen nada, la
no ser comer. En el otro lado, tenía una
pareja que vivía dentro de un autobús enorme
y sallen para trabajar todas las mañanas bien
cedo. Esa sería nuestra vecindad por dos
noches.
Después
de la merienda
pasamos la tarde haciendo tareas
fundamentales. Celia organizó el material de
pesca, mientras yo fui reparar la hélice
enferma. Primero hice un injerto de fibra
troceada con resina usando cinta adhesiva para
mantenerlo en el lugar, y después una especie
de sanduiche, vistiendo 2 capas de tejido de
fibra de vidrio de cada lado, resinando y
lijando. Se quedó igualo a las otras palas, sólo
que roja. Ahora bastaba dejar en el Sol para
curar bien. Nos quedamos discutiendo lo que
sería la cena, y resolvemos que cenaríamos
fuera. En Airlie habíamos comido una de las
mejores pizzas de nuestras vidas, en un
restaurante bien lindo en la calle principal,
y ahora queríamos probar de nuevo.
Airlie
Beach es un lugar
muy animado, con turistas del mundo
entero en su mayoría jóvenes, vienen atraídos
por varios deportes náuticos, buceos en
arrecifes de la Barrera de Corales, cursos de
buceo, boates, pubs y restaurantes de la
ciudad. La calle principal (foto) se queda al
lado de la playa, que es una de las peores de
Australia, muy buena para los cangrejos y si
le gusta el lodo. Así la ciudad construyó una
piscina, trayendo arena blanca y decorando con
palmeras, como un paraíso tropical. Para el
Australiano es así, si no tiene playa elles
crean una, pero sin playa la gente no se
queda. La calle principal es constituida de
muchos restaurantes, bares, tiendas vendiendo
tours, tiendas de souvenirs, internet café, y
muchos pubs y bares para mantener todos
alegres.
Cuando
oscureció fuimos
para el restaurante, y él continuaba
igualito. Un pizzaiolo volcaba y rodaba masas
de pizza por encima de la cabeza, y cuando me
aproximé él me miró y habló:." You
are the brazilian guy, aren't you?" Yo
reconocí el sujeto. Era el mismo Pizzaiolo de
7 años atrás. Curioso, pregunté como él se
acordaba de mí, y él habló que pocas
personas van hasta allá elogiar el trabajo de
él, y yo en la época tenía inclusive dato
$10 de propina. Yo tenía me olvidado, pero él
no. Pedimos 1 pizza para cada, que era del
tamaño del plato y costaron $18 cada. Así
como de la otra vez vinieron deliciosas, y muy
bien servidas de ingredientes. Son asadas en
horno la leña y la "mozzarella"
viene de Ingham, aquella ciudad italiana que
pasamos antes. Tomé unos 3 chopes y pasamos
un buen tiempo mirando el movimiento de las
personas en la calle. Al pagar la cuenta, fui
allá dentro despedirme del pizzaiolo y dar
otros $10 de propina. Él me agradeció, apretó
mi mano y yo hablé:"See you again in
seven years ". Di las llaves para Celia
dirigir la Van, pues con 3 cervezas yo ya
estaría por encima del límite legal, y
fuimos directo dormir.
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Calle
principal de Airlie Beach |
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