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Viaje
al Norte de Australia |
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Día
26
Airlie
Beach - Islas Whitsundays
Me
desperté y
fui directo lijar la hélice del barco pues
ella aún tenía unos problemas pero conseguí
finalmente hacer más lisa. El proyecto del día
era salir de barco y conocer algunas de las
islas más prójimas de la costa. Whitsundays
son un conjunto de 74 islas de varios tamaños.
Unas son privadas y hospedan hoteles Resorts
de alto lujo. Algunas son Parques Nacionales
marinos y abrigan bellezas naturales con
enormes arrecifes de corales bien rasas y de fácil
acceso. Una isla en especial, tiene una playa
de arenas blancas (de purísima silica) que
atrae turistas del mundo entero llamada White
Heaven, el paraíso blanco. Muchas personas
consideran esa playa de más bonita del mundo.
Existen muchos tours de barco para allá.
Nosotros infelizmente de esa vez no vamos,
tendríamos que navegar más de 70 millas náuticas
(ida y vuelta), y con la velocidad de nuestro
barco se queda impracticable. Toda la región
en vuelta es de floresta que besan el mar,
desciendo en paredones altos como se fueran el
fiords ( foto arriba).
Nota:
Nota: Uno de las tarjetas de memoria de
nuestra camera digital dio problemas y
perdemos unas 50 fotos de ese día. Por eso el
párrafo abajo no tiene foto, y las restantes
fotos fue todo lo que sobró.
Paramos
en una gasolinera BP
inmediatamente en la salida del Caravan Park,
y fuimos aprovisionar los tanques del barco.
Quité todos los tanques de la maleta, pero
cuando fui botar gasolina sólo tenía el tipo
especial, que es más cara. Resolvemos dejar
para llenarlos con la gasolina común en Shute
Harbour. Ese lugar se queda a la 27 km de
Airlie Beach y es una península de donde
salen la mayoría de los paseos, sea de helicóptero,
avión, catamaran, lanchas o veleros. Es una
especie de puerto para los barcos de recreación.
La carretera es muy bonita, con lindos
visuales de montaña y mar, además de una
pequeña sierra para transponer. Hallamos un
puesto, pero adonde están los tanques?Nos
olvidamos de colocar de vuelta en la Van.
Volvemos todo el camino y los tanques no
estaban en la bomba que paramos. Fui en la
gerencia y el sujeto preguntó de que color
eran, y yo respondí: rojos. Él se rebajó
cogió los tanques y me dio. En retribución
resolvemos llenar los tanques allí mismo, aún
pagando 30% de más por la gasolina.
Ya
era casi mediodía
cuando llegamos en Shute Harbour. El problema
era arreglar aparcamiento, pues el área es
pequeña y exprimida entre montañas y mar. La
carretera vuelca una única calle, bien
estrecha y sin acostamiento de parar. Di unas
3 vueltas en el aparcamiento de la marina,
hasta que arreglé uno lugar. Pero al
descender del coche descubrí que allí era
prohibido. Después de más otras tantas
vueltas, percibí que si yo moviera una
motocicleta parada un poco para tras, daría
para la Van entrar en allá. Dejé el barco y
material en la rampa mientras Celia se quedó
guardando el lugar y estacioné el coche. Ya
sabía que no iríamos muy lejos por la hora,
pues todo estaba dando errado ese día.
El
entusiasmo volvió
así que el motor fue conectado y partimos
para explorar algunas islas. La primera que
fuimos era bien pequeña y tenía una playa
con algunas personas allá. Dimos un vistazo
en las corales, pero estos ni llegaban a los
pies de aquellos que venimos en Bowen. El
grupo de personas que estaba en la isla era en
su mayoría de Ingleses y hacían un tour de
Kayak por las islas con guía. Nos quedamos sólo
un poco, pues la isla era bien pequeña y sólo
tenía aquella playa para quedarse. Resolvemos
pescar de barco en el otro lado de la isla, y
más una vez no pescamos nada. La corriente
estaba muy fuerte y cada hora la línea se
prendía en piedras.
Fuimos
para otra isla
y después para otra y otra. Todas eran muy
bonitas, pero no sé porqué, nosotros estábamos
hallando bien menos hermosas que las playas de
Mission Beach. Parecía que el local había
sido explorado hasta el extremo por el
turismo, y donde buceamos encontrábamos
corales muy damnificadas y agua no tan clara,
pues cada minuto pasaban barcos grandes
haciendo olas. Aún fuimos para una isla muy
bonita y paramos por un buen tiempo.
Merendamos los sandwiches y nos quedamos
tomando sol en la arena. Sin más deseo de
pescar y bucear, nos quedamos el resto del día
sólo paseando de barco, mirando el paisaje.
Volvemos a las 4 de la tarde, en ese punto del
viaje aún no sabíamos que habíamos perdido
la mayoría de las fotos de Airlie Beach y
Whitsundays. La única cosa a añadir, fue que
en la vuelta a lo que lleguemos la rampa
descubrimos que alguien había olvidado una
manguera presa en el grifo, y el lavado del
barco fue hecha bien rápido.
Para
la cena
hicimos la cosa más simple del mundo, clásica
de muchos campamentos, Noodles con huevo y
banana. Después nos quedamos asistiendo TV en
el ordenador y cuando acabó el informativo
venimos un filme. Resolvemos ya no quedar más
en Airlie Beach y el día siguiente el plan
era sallir para Cape Hillsborough, cerca de
Mackay donde aquella larga lluvia había
comenzado durante nuestro camino de ida para
el Norte.
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Tour
de Kayak en las islas Whitsundays |
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