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| Viajando
Australia: |
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| Brisbane
hasta
Cairns |
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| "Primera
Semana" |
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Los Preparativos del Viaje
- La inspiración para el viaje surgió porque nosotros habíamos comprado unas cosas para mejorar el conforto en nuestra Campervan y queríamos
las probar en un viaje de 30 días por Australia. También queríamos
saber como sería editar un website de 1500 páginas como ese al largo del camino. En otras palabras, experimentar como sería trabajar mientras se viaja o vice versa. Por ser Invierno en Australia, el viaje no podría ser para otra región sino el Nordeste, área bastante tropical y llena de cosas interesantes para ver y hacer. El mejor de todo, es que en esa época del año no tiene las mortales aguas-vivas que impiden un simple baño de mar entre Noviembre y Mayo.
La primera
novedad que iríamos
experimentar sería nuestro Laptop y al mismo tiempo ver el adelanto que
"Telstra", la compañia de teléfonos de
Australia, ha hecho en relación a las conexiones
wireless y banda ancha en lugares remotos. La segunda novedad sería un bote Inflable de 3 metros con motor de 5
hp que podríamos cargar en nuestra Van y montarlo en cualquier playa por el camino. El tercer mejoramiento fue un toldo de
plástico de 6X5 metros, que sería montado por sobre el
auto y así proteger a nosotros del sol o lluvia. La última novedad fue un
freezer de 80 litros para cambiar una caja de
hielo y así economizar A$ 6 de hielo por día. La elección entre un
freezer o una heladera fue muy difícil. Por un
lado teníamos miedo del freezer congelar todo dentro, por
otro, la heladera podría no helar derecho
sob el calor tropical. Optamos por el freezer, decisión muy acertada conforme vosotros verán al largo del relato.
Para arreglar espacio para todo ese material, tuvimos que desmontar toda la configuración
antigua que era básicamente una cama de pareja con armarios en bajo, y rehacer todo para acomodar, barco, motor, ancla, tanque de gasolina,
y toldo y herrajes. Además
tenía el Freezer, nuevos armarios, y una privada portátil para casos inusitados. El barco y el motor se quedarían en bajo de la cama de forma
de quitarlos fácilmente por la puerta trasera. La privada también
se quedou en bajo de la cama, sólo que en el lado opuesto. El armario nuevo colocamos del lado derecho, inmediatamente atrás del conductor, con
gaveteros para comida, material de higiene y una parte para ropas. El armario fue pre-montado a
partir de módulos vendidos listos, y fueron
parafuseados juntos
y después instalados en definitivo en el local. Lo que dio más trabajo fue una caja de compensado para el
Freezer, y ajustalo debidamente en el chasis de la Van. De esa
forma en caso de frenada brusca, el Freezer se
quedaría bien seguro. La transformación completa duró una semana y se quedó buena y práctica.
Antes de la salida aún tuvimos tiempo de llevar
el auto en un mecánico para una verificación final. Después de
A$ 200 en cambio de piezas el auto estaba pronto para subir de la Gold Coast hasta
el Cape Tribulation, donde la carretera literalmente acaba. La previsión era de rodar un total de 4000 Km ida y
vuelta y pasar en torno
de 30 días viajando y viviendo dentro de la Van. Nosotros habíamos hecho ese viaje hace 7 años,
con los hijos pequeños, pero no nos acordábamos mucho de varios lugares. Tan poco habíamos ido
hasta el Cape Tribulation,
o visitado el Daintree National Park, que es la más antigua y diversa floresta del mundo. Esa sería una buena oportunidad de recordar y hacer ciertas aventuras y explotaciones que no hacemos en la época. Nuestra Van es una Ford Econovan Maxi, un metro más larga que las Vans comunes.
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| La cama de pareja tiene 1.85 m. de largura y ocupa toda la anchura de la Van. La privada plástica de dos
compartimentos se queda debajo de la cama y es estirada
para fuera. |
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| El toldo cubre todo el
auto como un garaje, y cuando salimos para paseos, dejamos el circo armado en el local. |
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Gold
Coast hasta
Sunshine Coast – 220 km
Diez
de Junio de 2007
diez horas de la mañana, finalmente la Van se
quedó lista y cargada para partir. La lista de
cosas que llevamos fue doblemente verificada
para ver se nada de importante había sido
olvidado. Era un Domingo, y el día estaba
perfecto sin una nube en el cielo, además de
una agradable temperatura de 24 grados. Era el día
de la celebración del aniversario de la reina
(Queen's Birthday), y a pesar de la Reina de
Inglaterra no hacer aniversario ese día, en
Australia se estipula un Domingo de Junio y añaden
un festivo en la Segunda, o sea, todo mundo
adora.
Inmediatamente
que salimos
dio para sentir que la Van estaba bastante
pesada. Aceleré el auto y el dicho salió
arrastrándose que ni una tortuga.
Inmediatamente pensé en el opuesto, o sea, en
frenar para ver en que espacio paraba. Tardó más
paró. Aprovechamos para tener certeza que nada
estaba suelto, y veinte minutos después ya estábamos
en la entrada de la Pacific Motorway en
dirección de Brisbane. En eso, Celia se
vuelca para mí y habla: Roger, vuelta! Olvidé
las almohadas!. Si fuera cualquier otra cosa yo
no volvería, pero sin mi almohada de más de 20
años, yo no viajo... Así, 45 minutos después
de haber ido en casa, finalmente cogemos la
autovía.
Pacific
Motorway
es una carretera siempre con movimiento. Nunca
está plagada, pero nunca está vacía. Son 3
pistas en cada dirección, que algunas veces
tornanse 4 o 2, cuando pasa por ciudades satélites
por el camino. La velocidad máxima permitida es
de 110 km/h y en algunos tramos pasa para 100 o
80 Km/h por cortos periodos. La carretera es muy
buena y fue reformada cerca de 4 años, pero es
muy monótona, la no ser que alguien haga mierda
en su frente pues sino, va todo el mundo en línea
como un rebaño de ovejas. Cuando se llega cerca
de Brisbane, existe la bifurcación donde usted
escoge se entra para el centro, o contornea por
el "By Pass" en dirección de Sunshine
Coast. Escogiéndose este trayecto, que pasa por
la puente del pedágio. El Río Brisbane no es
muy ancho y para permitir el pasaje de navíos
de gran porte, el puente tiene un vano céntrico
bien arduo. El resultado fue que yo tuve que
subir en segunda de tan pesado que el auto
estaba. Normalmente subimos en tercera o cuarta
marcha. La vista de Brisbane del vano céntrico
es espectacular pero no hay como parar para
contemplar el visual.
Alrededor
de 1 de la tarde
ya estábamos aproximándonos de la Sunshine
Coast y yo decidí entrar en el Ettamongah Pub
para fotografiarlo. Siempre que vamos en la
Sunshine Coast, pasamos directo por ese Pub que
es único en el mundo. El Pub se quedó famoso
porque durante la construcción, el dueño
liberaba cerveza gratis para los trabajadores, y
después de varias de ellas, los constructores
estaban haciendo todo fuera de nivel y escuadra.
Sólo que el dueño le gustó el resultado, y
por eso el Pub no tiene una única pared recta o
paralela. Incluso las escaleras poseen escalones
con alturas diferentes. El mostrador es
inclinado, y nada bate con cosa ninguna. Sierras
fueron dejados presas en la madera, la privada
es torcida, el baño no tiene puerta, y el
parapeto del balcón da vértigo, por ser
inclinado para fuera.
Cuando
nos aproximamos
del pub, no creí en lo que veía. Habían más
de 1000 motocicletas (en lo radio hablaron en más
de 3000). Era un verdadero mar de motos que se
extendía a se perder de vista. Había mucha
policía, ambulancia y bomberos, y los
motoristas estaban en clima alegre y relajado.
Fui indagar lo que estaba aconteciendo e
inmediatamente obtuve la respuesta. Era una
caravana organizada recorriendo varias
localidades para levantar fondos para la familia
de un niño de 10 años que desapareció en la
Sunshine Coast. Esto aconteció hace años atrás,
y la policía investigó, pero sin mucho éxito.
Descubrieron que el chico fue secuestrado
posiblemente por un pedofílico, sin embargo
nada más fue descubierto, ni la identidad del
criminal, ni si el niño aún está vivo o no.
Con el dinero recaudado la familia, la familia
pretende contratar investigadores particulares
para continuar las búsquedas ya que la policía
llegó en un punto, donde no consigue ningún
dato o información nueva sobre el crimen.
Del
Pub volvemos
hacia la carretera y llamamos a nuestro viejos
amigos Beto y Eliane, que residen en
Sunshine Coast. Beto es un cocinero de mano
llena, y hace uno de los mejores assados que ya
comí en mi vida (estilo pantanero). Él lleva
tan a serio los asados, que hasta importó de
Brasil una barbacoa rotativa. De esa vez no tuvo
asado porque una pieza estaba siendo
intercambiada. Nos quedamos charlando por el
resto de la tarde, y recibimos la visita de otro
brasileño que también participó con las
motos. Cuando el hambre batió y como todos
estaban sin saco de hacer cualquier cosa,
resolvemos comprar un balde de gallina del KFC y
allá por las 10 de la noche fuimos dormir por
primera vez en la Van. Beto y Eliani insistan a
más no poder para que la gente durmiera en la
casa de ellos, pero además de que adoremos el
colchón de espuma rígida que compramos, no estábamos
seguros en dejar el coche en la calle con tantas
cosas de valor. Fuimos dormir ansiosos para la
llegada del día siguiente, pues ahí sí, el
viaje realmente comenzaría, aún estábamos en
una área bastante conocida.
Sunshine Coast
hasta Boyne Island – 482 km
Nos
despertamos a las 4:00 da la mañana
batiendo los dientes de frío. Encendí la luz
del auto y miré el termómetro. El dicho
temblaba tanto, que la aguja oscilaba entre los
6 y 8 grados. Hallé imposible para esa latitud,
pues aún en el invierno la temperatura mínima
debería estar por encima de 12 grados. Trajimos
una manta fina, porque estamos yendo hacia
una zona tropical. La manta estaba abajo de la cama
y tendríamos que salir de la Van para cogerlo.
Ni pensar. Conecté el motor y el calefactor del
coche para ver se mejoraba la situación. Como
ya estábamos despertados y con el motor
conectado, no haría la menor diferencia
enganchar una marcha y seguir adelante. Fue lo
que hicimos, y a las 4: 30, aún oscuro, estábamos
entrando en la Bruce Highway, que es el nombre
que la carretera gana desde la Sunshine Coast
hasta Port Douglas en el Norte de Australia.
Normalmente nunca viajamos a la noche, porque la
cantidad de Canguros saltando en la carretera es
grande. Atropellar uno puede botar
el auto y pasajeros en el hospital.
Curiosamente no habían muchos, y los pocos que
venimos usaban abrigos de piel de carnero y
media en la cola. Ese tramo cuenta con una
excelente señalización de pista, y con el faro
alto parecía que estábamos frente a un tela de
video-game.
Antes
de la ciudad de Gympie
la cosa se quedó fea. Una neblina salió de las
sombras y no daba para entrever un palmo
delante de la nariz. Vi varios autos parando, y
hice el mismo. Un auto que venía atrás, no
percibió que todo mundo estaba parado y frenou
fuerte. Me contraje esperando la batida pero él
paró a tiempo. Todos esperaron pacientemente, y
10 minutos después la nube sombría se desipó.
Todos empezaran a andar, inicialmente despacio,
pero a los pocos aumentando la velocidad hasta
llegar a los 100 Km/h, ya sin niebla ninguno.
Después de Gympie, la carretera continúa buena
pero no hay nada de
interesante para verse por unos 200 Km hasta la
ciudad de Maryborough. Esa ciudad es uno de los
puntos de acceso para la bahía de Hervey, donde
todos los años muchas ballenas vienen a hacer
fuc fuc sin condón para procrear. Existen
varios tours de barco para ver las ballenas. Decidimos continuar viaje, pues ya
conocemos muy bien toda esa región. Por ese
mismo motivo, también dejamos la ciudad de
Bundaberg para tras.
Ya
era casi mediodía
y estábamos en el municipio de Mirian Valle,
entrada para la fabulosa playa de 1770. Nosotros
estuvimos en esa playa varias veces y resolvemos
dejarla para pernoctar en la vuelta. Con
velocidad límite de 50 Km/h en el área urbana
de Mirian Valle, resolvemos parar en un comedor
que anunciaba bien grande “ The best Meat Pie
in Australia”. Esas empanadas de carne son las
preferidas de los Australianos y la carta de
ese comedor contenía muchas variedades, como
gallina, carne picada, carne asada, camarón, y
mucho más. Escogí a de carne asada y
Celia a de camarón. Ambas estaban deliciosas y
combinadas con jugo de manzana, sentimos
inmediatamente que el viaje de ahora en adelante
sería turbinada. Dimos un tiempo en la ciudad
caminando para ver los escaparates y al mismo
tiempo estirar las piernas, pero la ciudad acabó
muy antes de la digestión. Aprovechamos para
llenar el tanque por la segunda vez (la primera
fue cuando salimos), y eso quería decir que ya
rodamos unos 500 km.
No
sé porque,
pero nunca tuve curiosidad de conocer la ciudad
de Gladstone. En el viaje que hicimos hace 7 años
atrás, pasamos directo tanto en la ida como en
la vuelta, y de esa vez no tenía perdón. Ya
estaba quedándose cansado de manejar, y mirando
el mapa, vi que aún faltaban 130 km para
Gladstone. Al mismo tiempo, percibí que habían
dos ciudades pequeñas inmediatamente antes,
ambas a la riba mar. Nunca había escuchado
nadie hablar de Tannun Sands y Boyne
Island, y
por eso se quedó decidido que sería allá que
iríamos pernoctar. Antes de salir de la Bruce
Highway, Celia me dijo que había escuchado un
pajarito hablar que la ciudad de Calliope era
considerada histórica y era muy bonita, con
construcciones Victorianas y arquitectura
bastante preservada. Resolvemos dar una tirante
de 25 km hasta la ciudad. Cuando llegamos, no
venimos nada, por el contrario, hallé la ciudad
sin atractivos la no ser un hotel. Continuamos
un poco más y llegamos en una pequeña
villa con unas 20 casas bien rústicas, alem de
un granero y una carpintería. La pequeña villa
fue enteramente preservada desde el inicio de la
colonización, y entendemos el valor histórico,
pero, realmente no tenía nada que nos tenga llamado la atención. Decepcionados e insultando
el pajarito de mentiroso, cogemos la carretera
de vuelta para Tannun Sands. En la venida había
visto una 4 x 4 gris escondido en lo mato. Ya
sabiendo que era la policía operando un radar,
pasamos con el puntero encima de los 80km/h, la
máxima permitida en el tramo.
Llegamos
en Tannun Sands
alrededor de las dos de la tarde. La ciudad es
pequeña y interesante, llena de casas nuevas
siendo construidas, una señal de que está
creciendo. Continuamos en la calle principal
hasta que lleguemos en un mirante, donde se podía
ver la playa y un parque a la riba mar. Por
primera vez tuve certeza que el viaje había
comenzado, pues el mar parecía ser un lago, a
causa de la protección de la Gran Barrera de
Corales. La Barrera segura todas las ondas en
alto mar, y hace toda esa región un paraíso
para barcos de todos los tipos y tamaños. En la
vigía había también una rosa de los vientos
en bronce, con las indicaciones del Norte
verdadero y magnético. Aproveché el hallazgo
para cotejar nuestra brújula de bordo.
Enseguida, descendemos una pequeña escalera que
da acceso al parque y la playa. La primera cosa
que hice fue quitar la camisa y dar uno buceo.
Nos quedamos flotando en aquellas aguas tibias
hasta relajar. En el horizonte, una fila de navíos
aguardaba para arribar, pues Gladstone es uno de
las mayores exportadoras de minerales de
Australia. Contamos 23 navios.
De
Tannun Sands fuimos
para Boyne Island, que realmente es una isla,
conectada tanto para Tannun y para Gladstone por dos
puentes. No teníamos mapa de esa ciudad, y
después de buscar un centro de informaciones
turísticas sin éxito, resolvemos preguntar
donde se quedaba el Caravan Park. El problema es
que no tenía alma viva en la calle para
preguntar, y cuando parábamos en una señal, sólo
llegaba un otro auto en la hora que el
dicho de la señal abría. Nos perdemos unas
dos veces rodando en círculos, hasta que vi una
tienda de bebidas y paramos para pedir
informaciones. El sujeto tenía me explicado dos
veces y yo aún no entendía nada. El acento era
muy fuerte. Sólo me acuerdo de entender
"Turn left and right" de resto nada más. El magnánimo parecía no entender que no
éramos locales y daba puntos de referencia del
tipo, “Carnicería del Jeff”. Bueno pero, yo
no
conozco el Jeff, mucho menos sé donde se queda
el carnicería de él. Como puedo entrar a la
izquierda allá? De cualquier forma agradecí, y
compré un "block" de cerveza, o sea,
una caja con 30 latas que costó A$ 35,
mientras en la Gold Coast suelo pago A$ 29.
Creo que la no información prestada costó 6
dólares más caro, pero la verdad es que el
precio de gasolina y muchas otras cosas son
más caros en norte y en regiones rurales de
Australia..
Finalmente
después de preguntar otras dos veces, llegamos
al dicho Caravan Park. Vino una persona magra
alta,
con cara de hacendado.. Yo tampoco
entendia nada de que él hablaba, y creí que
tendría que acostumbrarme con aquel acento que
parecía más de Vanuatu que de Australia. Por
lo menos él percibió el punto de interrogación
en nuestra cabecilla, y pasó a hablar pausado.
Me quedé impresionado con la bondad del sujeto.
Él nos llevó hasta el local que iríamos a
quedarse, nos ayudó a conectar el hilo de energía
en la toma, nos mostró la cocina, como
conectaba el gas, la cafetera, la barbacoa y ya
iba darme una clase sobre el funcionamiento del
horno microondas, cuando yo dijo en un tono que yo
necesitaba ir a lo baño urgentemente. Ahhhh. Al
volver, vi de lejos que la Van estaba
completamente fuera de nivel y cambié ella de
posicion sino iríamos a dormir de cabeza para
bajo. Satisfecho, abrí una cerveza y fui dar
una vuelta en el Caravan Park.
El
folleto del Caravan Park
decía que ellos tenían una rampa para lanzar
barcos, y fui allá conferir. La rampa daba para
un río, y la marea estaba baja, dejando a muestra solamente un lodo rojizo. Yo quería
probar nuestro bote inflable en el día siguiente,
pero con aquel lodo, la cagada iría ser
general. En eso llegó un sujeto con una vara de
pescar, e inmediatamente habló de la manera
Australiana con una bella "G’day".
Yo respondí con el clássico “How is it
going?”. Conversamos un poco mientras él
preparaba lo material, y él me dijo que estaba
participando de un campeonato de pesca y había
quitado el primer lugar. Creí que era
conversación de pescador, pero el hecho fue que
en menos de dos minutos él ya había pescado un
buen pez, y enseguida otro, y
otro, y otro. Me quedé curioso sobre que cebo
él usaba, y él me dio una clase completa, no sólo
sobre cebos, pero también sobre la forma
correcta de prender el anzuelo. Otra cosa que me
llamó atención era que él conseguía jugar la
línea atrás de una piedra con precisión.
Cuando pregunté si el anzuelo no iría a
prender en la piedra, él respondió que un
anzuelo cuesta menos de 10 centavos y los peces
unos Aa$ 15 cada. En 20 minutos él había cojo
5 peces y perdido 3 anzuelos. Eso es lo que se
puede llamar de excelente razón coste/beneficio.
Celia ya había tomado banho
y yo fui tomar el mío. En la vuelta, ella
estaba conversando con unos vecinos del Caravan
Park y me junté a ellos. Cuando oscureció,
cocinamos un Gnocci con salsa de tomate bien
Italiano, que se quedó delicioso. La cena se
cayó muto bien para ese largo día y a las 8
de la noche ya estavamos entregues a los brazos
de morfeu...
Boyne
Island hasta Clairview – 450 km
Nos
depertamos a las 5 de la mañana
y el cielo estaba estrellado y con las
primeras luces del día. La temperatura estaba
acerca de los 9 grados y era realmente muy
difícil creer que estaba tan frío
prácticamente en los trópicos. De cualquier
forma la noche fue mejor, porque además de la
manta teníamos en los precavido con una
cubierta extra y colocado ropas más
calientes. Descubrimos que
en la noche pasada olvidamos de comprar leche,
pan y huevos para el desayuno, pero teníamos
queso, jamón y galletas, que fueron
debidamente comidos junto con café puro.
Preparamos la Van para salir y alrededor de
las 7:00 estaba todo pronto. Paseamos un poco
por Boyne Island y volvemos hasta Tannun Sands
para sacar algunas fotos. En la vuelta,
paramos en una gasolinera donde tenía un
pequeño supermercado y compramos comida para
unos dos días. Seguimos entonces para
Gladstone en una carretera inicialmente buena,
pero que después se quedó bastante estrecha
con muchos vehículos nerviosos, pues era la
hora del "Rush" matinal, y las
personas corrían para el trabajo como alegres
ratitos. Nos acordamos que en Australia existe
una jerga para definir a correría por grana,
llamada de "Rat Race", o sea,
carrera de ratones, y peor es que parecía.
Llegamos
en Gladstone
temprano por volta de 8:30 de la mañana y el
centro de informaciones turísticas aún
estaba cerrado. Decidimos dar una vuelta a pie
para hacer hora, pero no venimos nada que nos
llamara la atención. Había una montaña de
minerales bien alta cerca del puerto, y una
industria soltando un humo bien poluidora. La
ciudad parecía parte de un suburbio de
cualquier ciudad de Australia, y no notamos
cualquier construcción que se destacara por
una arquitectura más arrojada. De posesión
de un mapa, salimos en auto para explorar
otras partes de la ciudad. El centro es
constituido por calles paralelas con el puerto
en el frente y la calle principal es bonita, con edificios de 2 pisos pintados
en colores alegres y con árboles en el
frente. Del centro fuimos al puerto, donde
varios navíos de gran porte estaban atracados
cargando mineral. Sacamos algunas fotos y
descubrimos que ya no había nada para hacer
en Gladstone, por lo menos como turistas. Como
aún era temprano, optamos por continuar viaje
y talvez volver en otra oportunidad desde de
que nos paguen dos mijones de dólares o más.
Cogemos
la carretera de
salida
Norte en vez de retomar para Bruce Highway,
decisión esa que nos haría economizar unos
40 kilómetros. Esa parte Norte de Gladstone
es fea, prácticamente sólo con industrias de
maquinarias pesadas de exportación de
minerales y fábricas de generación de
energía. En los dos lados de la carretera, un
pantano dejaba la muestra un lodo oscuro a
causa de la marea baja y que olía a gasóleo
batido en la licuadora con huevo podrido.
Finalmente cogemos la carretera que conecta
con el Bruce Highway, sólo que la alegría
duró poco. A pesar del carretera haber
iniciado buena con límite de velocidad de 100
km/h, ella tiene un movimiento muy pesado de
carretas, incluyendo carretas con remolques. Y
encima tiene varios puntos donde la vía
férrea cruza la carretera. En una cola hindú
atrás de las carretas, nuestra velocidad no
pasaba de 65 km/h, y no había un punto
siquiera para sobrepasar. Aunque ultrapasara
esa carreta, aún tendríamos unas otras 10
por el frente. Acabé teniendo que conformarme
en seguir despacio que ni tortuga. De
pronto para el mío espanto, todas las carretas
entraron en una carretera lateral y nos
quedamos felices como se tuviéramos ganado en
la lotería. Gastamos todo el dinero en 10
minutos, pues inmediatamente en el frente
tenía una pareja remolcando una Campervan
enorme, y nuevamente haciendo 65 km/h. El sujeto era
tan viejo que balanceaba para frente y para
tras. La velocidad ía de los 45 a los 80 km/h
pareciendo un ioio. Entramos en la Bruce
Highway de nuevo atrás del viejo, pero
inmediatamente conseguí sobrepasarlo. De ahí
en delante todo se quedó bien y a pesar de
no que haya nada de interesante para ser ver
en la carretera, por lo menos sentíamos un
gran alivio de haber salido de Gladstone.
Llegamos
en Rockhampton
a las 11 de la mañana y paramos para comer
alguna cosa. Rockhampton es famosa por ser la
capital Australiana de la Carne, o sea, allá
se produce muy ganado de corte. Rockhampton
también es muy bonita, mayor, y más
interesante que Gladstone. Un río corta la
ciudad, y muchos parques con muchos árboles
balancean muy bien el visual con
construcciones y centros comerciales de dibujo
moderno y arrojado. El antiguo también tiene
vez, como la Iglesia, una de las más bonitas
que vi en Australia (foto en el tope de la
pagina). Sin embargo, la ciudad tiene una leve
olor de caca de vaca, pues es un tal de
camión pasar lleno de filet mignon yendo pro
abatedouro, que deja un olor peculiar en el
aire. Si usted quisiera volcar vegetariano
basta seguir un camión de cerca. El
peor es que el olor parece que gruda en el
estofamento y en las ropas, y por muchos
kilómetros adelante, institivamente yo aún
miraba la parte de bajo de mis legítimas
sandalias havaianas, para ver se había pisado
en una mierda de vaca.
Cruzamos
el puente
para la parte Norte y nos quedamos por un
tiempo discutiendo se íbamos a parar en las
famosas caviernas (The Caves) que se quedan 28
Km de Rockhampton. Como ya visitamos muchas
grutas y caviernas antes, resolvemos no pagar
los A$ 50 del ingreso, y seguir adelante.
Rockhampton tiene una especie de balneario
playero llamado Yeppon que se queda más o
menos a 40 km para el litoral, pero
resolvemos dejar para visitar en la vuelta. La
carretera se quedó lenta y estrecha, mismo
sin muchos autos, pero parece que
aquel sería un día para probar mi paciencia,
pues nuevamente me quedé preso atrás de
camiones, caravans, y incluso de un tractor
que alegremente hacia increíbles 30 km/h en una
carretera llena de curvas. Pasé a tener odio
de tractores. A título de
curiosidad, mi Van tiene un motor de solamente
2000 cc, y eso quiere decir que no tengo
aceleración y torque, principalmente en
subidass. Nuestra Van llega a 130 km/h o
más, pero yo tengo que estar en el plan o en
una descendida para efectuar sobrepasagens
seguras. Si usted me preguntara en cuántos
segundos mi Van va de 0 hasta100 km por hora, mi
respuesta sería: tres días, 8 horas, 59
segundos. Eso dicho, no es difícil imaginar
el "pie en el saco" que esa parte de la
carretera fue.
Paramos
en una Gasolinera
en medio de lo nada para aprovisionar. Tenía
unos 3 coches parados. Tanto yo cuanto Celia
fuimos al baño, y después cogemos la
carretera nuevamente. Quince minutos después,
Celia se vuelca para mí y dice:- Vuelta! No
consigo hallar mis gafas, creo que se cayó en
el suelo del baño. Volví hasta el puesto y
ella buscó todo y no encontró. Fue en la
gerencia preguntar si alguien tenía hallazgo
y nada. Trastornamos la Van más una vez,
bolsas, porta-guantes, y nada. Comencé
a recordar de los eventos antes de
salir, y me acordé que
inmediatamente que Celia salió del baño,
entró una rubia con cara de quien esta
viviendo del seguro social. No tuve dudas que
ella vendo aquellas gafas oscuras "de la
moda", de óptima calidad, y que costaron
caro, embolsó el dicho. Lo que la rubia no
sabía y que las gafas eran de grado, de forma
que Celia pudiera revesar conmigo en el
volante. En otras palabras, las gafas íam ser
inútiles para la rubia. Acordé también que
sólo un único coche aún estaba en el puesto
en la hora que salimos, lo de la rubia. Sin más
lo que hacer, volvemos hacia la carretera con
Celia muy triste totalmente incorformada con la
pérdida.
De
saco lleno de Manejar
y putos de la vida con el episodio de las
gafas, resolvemos parar en un lugar a la riba
mar llamado Clairview. Tiene unas 50 casas, un
Caravan Park, y es todo. La playa en frente
es muy bonita y el ambiente en el Caravan
Park muy interesante. Parecía un club de los
de 60 años. En el bar del Caravan Park, todos
estaban divirtiéndose, tanto hombres cuanto
mujeres, muy bien humorados y de posesión de
un vaso de cerveza en la mano. Resolvemos
participar y decidimos pernoctar en el
Caravan Park. Aún faltaban 120 Km para Sarina,
y yo ya no tendría paciencia de dirigir de
nuevo aquel día. Colocamos la mesa y sillas
para fuera, abrí una cerveza, insultamos
hasta la última generación de la rubia y
pasamos el resto de la tarde disfrutando el
sol que estaba delicioso. Como siempre
acontece en Caravan Parks, uno de los vecinos comienzó
una conversación. Ellos estaban viajando Australia
hacia 1 año. La
Caravan de ellos fue construida los años 80
y ellos nos invitaron para entrar. Descubrimos
que la Caravan tenía muy más espacio y era
bien mejor distribuida internamente que muchas
de las modernas. Nos quedamos charlando con
ellos que nos dieron muchas pistas de
lugares para visitar y para dormir. Todas las
pistas se probaron valiosas más adelante.
La
noche se cayó
después de uno por del sol muy bonito y el
cielo se quedó totalmente estrellado.
Además de la temperatura estar una delicia en
los 24 grados, no tenía viento. Para la cena,
cocinamos arroz con tomate, cebolla y
pimentón para acompañar con un pez ahumado
que habíamos traído de casa. El resultado
fue un plato de restaurante, tan bueno que
no sobró ni un grano para contar la historia.
Reposamos en
la cama a las 8:30 de la noche. Yo fui dormir,
mientras Celia resolvió ver un DVD en
nuestro laptop,
cuyo título tal vez haya sido "La Rubia
de Gafas" .
Clairview
hasta Bucasia beach – 250 km
La
noche pasada fue extraña,
despertamos un monte de veces. Primero por un
tren de minerales con una infinidad de vagones
pasando a la cerca de 50 metros de nuestro
sitio en el Caravan Park. El suelo temblaba
como un terremoto. Allá por las 4 de la
mañana, me desperté de nuevo con algo
batiendo contra la Van. Salí del auto para
ver lo que era y no llevé mucho tiempo para
descubrir que la toalla que dejamos secando
colgada en el espejo, estaba batiendo
frenéticamente contra la puerta del auto. El
viento estaba fuerte y el cielo no tan
estrellado cuanto cuando fuimos dormir. La
temperatura estaba muy más caliente que los días
anteriores y el termometro marcaba 14 grados.
Todo indicaba un cambio de tiempo. De
cualquier forma volví prá cama y dormí de
nuevo.
Despertamos
con
el sol naciendo.
Miré una luz roja en el horizonte y con la
camera fui fotografiar. El
espectáculo del nacer del sol fue bonito,
pues como habían algunas nubes balanceando en
el cielo, el reflejo de los colores era
variado. La marea estaba baja, colocando a la
muestra las corales con agua en el centro y
ellos también reflejaban luz. Volví para la
Van para preparar el desayuno, y Celia estaba
saliendo hacia el baño. Hablé sobre el nacer
del Sol y ella fue allá conferir. Resolví
hacer unos omelettes de queso y tomate, pues desperté con hambre. El viento aún estaba
fuerte y preparamos la Van para partir.
Nuestros vecinos también iban a zarpar, y
combinamos de encontrar en el Caravan
Park de Bucasia Beach, al norte de Mackay.
Salimos
las 8:00 de la mañana
y la carretera estaba bien vacía, de hecho,
aprendemos que la mejor hora para coger la
carretera en Australia es entre 6:00 y 10:00
de la mañana, pues sólo tiene camión, y
ellos dirigen rápido. Después de eso, entran
los "Grey Nomads" o sea, los
aposentados que venden la casa y se quedan
eternamente rodando Australia en trailers,
usualmente en despreocupados 70 km por hora en
carretera de 110. Pero ahora esa carretera
estaba óptima, vacía, con excelente
cobertura y cosas interesantes para ver. El
viento fuerte de Sur, daba La Van un empujón
a más, ahorrándonos gasolina y haciendo
con que el auto viajara a 105 Km/h sin
casi necesitar tocar en el acelerador. Los
pocos vehículos que venimos eran casi 80%
camiones, un 10% de autos, y un 10% de
Caravans. Con el viento por tras, los camiones
me dejaban a ver polvo y cuando yo tenía
una Caravan por el frente, yo aún tenía
bastante curso en el acelerador para pasarlos
fácilmente. Esta sí es el tipo de carretera
que da placer de dirigir.
Los
120 Km
de Clairview hasta Sarina fueron hechos en
poco más de una hora, y a las 9:30 de la
mañana ya estavamos parados en el Tourist
Information cogiendo mapas y informaçõs
sobre la área. Aprovechamos para comprar un
libro sobre los lugares donde se puede
pernoctar de gracia en Australia con una
Caravan o Campervan. Este libro cuesta A$ 49
y se hizo tan popular entre los "Grey
Nomads", que dejó el autor rico. El coste del libro se paga con dos
noches de camping gratis. Lo importante es que
él listó en toda Australia, (y colocó en
los mapas del libro) los lugares donde los
ayuntamientos y gobiernos provinciales
permiten pernoctar, pues no es em toda ciudad
que los ayuntamientos permiten. Oficialmente
en Australia sólo puede dormir en ar libre en
tierras federales, que no son muchas, la no
ser que usted quiera dormir en uno de los
desiertos. Aún así parte de los desiertos
son tierras Aborígenes. Sarina tiene
prácticamente una única calle, que no es fea
ni bonita. La ciudad tiene fuerte conexión
con minería, tanto que una de las carreteras
para Hay Point en el litoral volcó atracción
turística. El motivo es que esa localidad
posee la mayor estructura de cargamento de
mineral en el mundo, con esteras que avanzan
mar adentro por sobre un pier de hormigón
hasta perderse de vista en el océano (la
amplitud de mareas es gigantesca en el área).
Se puede considerar esa facilidad una de las
maravillas del mundo en términos de cosas
construidas por el hombre. De Sarina también
salen carreteras para dos otras bellas playas,
Grasstree y Campwin Beach. Como el cielo
estaba medio nublado, resolvemos dejar para
visitarlas en otra oportunidad.
Seguimos
para Mackay
y nuestros planes eran de entrar en la ciudad
para conocerla pues nunca estuvimos antes.
También queríamos fotografiar algunas
construcciones en Art-Deco que ellos preservan
por allá y son famosas. Cuando nos
aproximamos del centro, paramos en una tienda
del Tourist Information para coger mapas etc.
Aún con el mapa, entramos medio que perdidos
en la ciudad, y cuando paramos en una
semáforo
percibí que la temperatura del auto estaba
muy alta. Lo que sucedió no da para creer. Yo
simplemente no encontraba una única plaza
para estacionar. Tenía auto para todos los
lados y el tráfico era extremadamente lento
debido a una infinidad de señales. El
marcador de temperatura ya había arrinconado
en el rojo, y aún después de entrar en
calles secundarias, yo aún no había
encontrado un lugar que cupiera cualquier cosa
mayor que una motocicleta. Conductores
comenzaron a bocinar atrás de mí, cosa que
para un australiano hacer, es porque usted
está haciendo mucha mierda en el tráfico.
Sin
opción
entré de cualquier modo en el patio de un
garaje comercial y desconecté el motor. No
pasó 3 minutos y la puerta del garaje abre
con un auto queriendo salir. La luz del agua
estaba roja en mi panel, y yo tenía que
entrar al revés en la calle para
el sujeto salir. Tardó un tiempo y yo estaba
comenzando a quedarme nervioso, pues sabía
que a cualquier momento mi auto iba hacer una
cortina de humo, quebrar, coger fuego, o
fundir el motor. Anduve unos dos cuadras
entrando a la derecha e izquierda y nada de
plazas. De pronto vi un aparcamiento de
supermercado y entré. Tampoco tenía plaza.
Hasta que vi una mujer saliendo con compras, y
cuando ella llegó en el auto, yo me
posicioné atrás cerrando la calle. Tenía un
monte de coches atrás de mí, pero de allá
yo no saíria ni muerto hasta entrar en la
plaza de la mujer (sin piadas por favor).
Como
no podía hacer nada
hasta el motor enfriar, resolvemos entrar en
el supermercado y reponer nuestro stock de
comida. Aproveché para indagar sobre un
mecánico por cerca. Cuando volvemos el coche
estaba tibio, y ya dio para abrir el radiador.
El dicho estaba completamente vacío. Cogí
unas botellas de plástico y llené hasta la
boca. Enseguida, me acosté debajo del coche
para ver donde estaba la fuga. Nada, ni una
gota. Inspeccioné las mangueras,
correa del motor, y todo estaba en perfecto
estado. Liguei el motor y esperé, y en cinco
minutos la temperatura volvió al normal.
Desconecté y me metí bajo el coche
nuevamente. Pero una vez más, nada goteaba.
Intrigado, pero de bagus llenos de todo que
aconteció, resolví seguir para Bucasia
Beach, y largar ese centro urbano extraño de
Mackay que parece tener 850 mil autos para 85
mil habitantes y 30 plazas.
Bucasia
Beach
se queda 20 km al Norte de Mackay, que fueron hechos sin problemas a pesar de yo no
sacar el ojo de la temperatura, que ahora
estaba más normal que nunca. Llegamos en el
Caravan Park donde habíamos combinado con
nuestros amigos de pernoctar y tuvimos un
susto. A$ 31 por pernocte. Era el más caro
hasta entonces, pues hemos pagado entre A$ 20
y A$ 25. La dueña dijo que el precio era
debido a alta temporada, a causa de las
vacaciones escolares. Finalmente, preguntamos
por un descuento o se había otro Caravan Park
en las imediaciones, y la respuesta para ambas
preguntas fue no. Resolvemos
quedarse y tuvimos una agradable y otra
desagradable sorpresa cuando llegamos en el
"site". La agradable es que el
"site" era
literalmente de frente para el mar,
prácticamente en la arena, y la desagradable,
es que él era exprimido entre uno árbol y
una familia acampando. Llegué a pensar en
pedir para cambiar, pero inmediatamente
llegaron periquitos y patos para entretener, y la familia al lado se mostró
bastante simpática.
Armamos
la mesa y
dejamos todo listo para la cena. Nuestros
amigos llegaron, y contamos lo que aconteció
en Mackay. Sin que se queden impresionados,
él contó que una vez también penó para
estacionar allá, y peor aún, él estaba
remolcando la Caravan que necesita del espacio
de 3 autos para estacionar. Ahora él ya no
entra en la ciudad y viene por la carretera
del contorno. Pensé en la situación de él,
e inmediatamente me sentí mejor. Abrí una
cerveza, cogí la camera, y fui dar una vuelta
en la playa. El lugar es interesante, pero
nada que justifique el tanto que hacen sobre
la playa. Tal vez porque la marea estuviera
muy baja, exponiendo un banco de arena enorme
con algunos barcos en el seco. El cielo
también estaba un poco nublado, pero parecía
que el tiempo iba a abrir. Quité algunas
fotos y enseguida fui tomar un baño.
Percibimos que algunas familias en el Caravan
park andaban con los niños yendo hacia
escuela de uniforme, y ellos contaron que
estaban esperando alguna propiedad quedarse
vacía para que vivan en Mackay. Debido a la minería cerca, había gran falta de
residencias para alquilar. Después hice una nueva inspecciona
en el auto intentando adivinar lo que había
acontecido, pero el misterio del agua
desaparecida continuó. El radiador continuaba
lleno hasta la boca. Conecté la energía
eléctrica y la vida se quedo buena
nuevamiente.
Cuando
escureció
fui hacer la cena. Hice un carré de cerdo
bien flaco, frío en dos gotas de aceite,
acompañado de arroz, patatas y crema de
espinaca. Más una vez la comida estaba una
delicia. Conecté el Laptop y conecté la
tarjeta de la TELE, felizmente tenía
recepción en el área. Venimos las últimas
noticias de Australia y del mundo, y el
reporter del tiempo dio previsión de lluvias
para el día siguiente. Todo lo que nosotros
queríamos es que ellos estuvieran engañados.
 |
| Foto
panorama de Bucasia Beach en la marea
baja |
Bucasia
Beach hasta Townsville – 450 km
La
meteorología acertó
y amaneció nublado, pero sin lluvias.
Fuimos dar una caminata en la playa antes del
desayuno y además de un poco frío ventava un
poco. La playa estaba fea sin sol y en la
vuelta mirando hacia el Sur, daba para ver que
venía lluvia por ahí. Las nubes estaban
siniestras. Hice un sandwich de queso y jamón
en la chapa y comemos con jugo de manga. Di
otro vistazo para el cielo en la dirección
Norte y teníamuchos agujeros azules.
Así arreglamos la Van para la carretera y
pasamos en la Caravan de nuestros amigos para
dar adios. Nuestra idea era de ir para lo
Cape Hillsborough, 30 Km más al Norte,
exactamente donde yo tenía visto el cielo
abierto. Ese lugar es un parque nacional y es
muy bien recomendado. Dijeron ser uno de los
más bonitos en esa costa, donde inclusive se
encuentra Canguros en la playa.
Aprovisionamos
el auto
pero pagando A$ 1,25 por litro, precio que ha
subido desde que salimos de Gold Coast. En la
verdad, el correcto sería A$ 1,31 pero
pagué ese precio porque escogí colocar el
nuevo combustible que Australia esta
intentando introducir, llamado
"A10", porque contiene un 10% de
alcohol en la gasolina. Ya pregunté para
algunas personas porque no gustan de el A10,
y ellos siempre hablan que es menos
contaminador del ambiente, pero que estropea
el coche. Australiano es medio que oveja,
cuando alguien habla alguna cosa todo el mundo
sigue de ojos vendados. Lo A10 está siendo
vendido de entrada en el nordeste de Australia,
por el simple hecho de ser el área de la
caña de azúcar. Se dirige centenares de km
solamente con plantación de caña en los dos
lados de la carretera. De la caña hacen
azúcar y Ron, pero aún no aprendieron a
hacer la cachaça brasileña. Después del
puesto el cielo abrió y aún andamos unos 10
minutos con tiempo bueno, más inmediatamente el dicho cerró de nuevo.
De
Bucasia
para irse para el Norte, tiene que volver para
Mackay. En el entroncamento de la carretera
del contorno, tenía un moderno y nuevo centro
comercial. Resolvemos parar para comprar
mantinimientos, pues sabíamos que allá en el
Cabo, no tiene nada la no ser una pequeña
venta. Celia aprovechó para ir en el Internet
Café verificar nuestros emails, mientras yo
me quedé en el auto escuchando el radio para
saber más sobre el tiempo en los próximos
días. El locutor de la radio dijo..."I
don't believe this is Mackay, 3 consecutive
days of rain !" Como él, yo tampoco
creía que venían 3 días de lluvias
adelante, y fui en internet mirar un mapa del
satélite GOES, que nunca mente. Y no mintió!
Tenía una nube gigante que venía desde el
norte de Australia y cubría prácticamente
todo el nordeste del estado de Queensland. La
única cosa que conseguí pronunciar
fue..."Celia estamos fodidos!" Aún
en el aparcamiento del centro comercial, y de bajo
de una cobertura de acero, el cielo se cayó
sobre nosotros. No daba ni para escuchar el radio, tal el
ruido que la lluvia hacía en
la chapa. Teníamos que tomar una decisión...
Celia llegó la conclusión
que se fossemos hasta el Cabo, sólo iríamos a ver
los canguros en la playa usando capa y
guarda-lluvia, por conseguinte, el mejor sería subir
para el Norte y ganar tiempo de carretera.
Feliz de la vida que mi mujer después de 25
años aún razona, mi gustó la decisión. Quince
minutos después ya estábamos en la Bruce
Highway con destino hasta....no tenemos la menor
idea. Los planes de viaje se fueron, y ahora
vamos para lo que venga. El tipo de lluvia
dejaba claro que había venido para quedarse.
No era fuerte ni débil, pero sí de una
constancia impresionante, perecida con a de la
ducha allá de casa. La carretera estaba buena,
a pesar de bien mojada, y me pareció que todo
el mundo andaba con la mente en seguridad,
pues nadie pasaba de 90 km/h y habían muchos
autos y camiones, todos respetuosamente en
cola, trafegando sin sobrepasar y manteniendo
distancia unos de los otros. Ni parecía con
aquelles autos Australianos que hacen mierda
en su frente, o andan tan cerca, que parecen
que van a pasar por encima a cualquier
momento.
La
única cosa que
me incomodaba era que nosotros estavamos
llegando en una de las más bonitas e
interesante partes de Australia, y sin embargo,
estábamos pasando directo. Hasta ahora
nuestro bote inflable continuaba que ni vieja
de 90 años, arrugado y marchito en la maleta,
y el indigesto motor de 5 HP aún no dio ni un
pedo siquiera. Y así pasamos directo por
Proserpine, las Whitsundays, que es un
conjunto de 74 islas,
y cuya playa principal Arlie Beach, es famosa
mundialmente por los agitos nocturnos, bares,
restaurantes, además de los increíbles
paseos de barco. Pasamos también Bowen, otro
lugar imperdible en lo cuál ya habíamos
pernoctado en el primer viaje y hallamos
lindo. Continuamos en la carretera bajo
lluvia, sólo parando en los Tourist
Information para recolectar folletos de
atracciones turísticas. Llenamos una caja de
cartón de folletos y hasta cartas náuticas
conseguimos "di gratis". Hicimos una
merienda en la Van, y como no me sentía
cansado de manejar, continuamos Norte.
Estábamos
ahora cerca
de la ciudad de Ayr, y para nuestro deleite la
lluvia paró y la carretera secó, más aún
continuaba nublado. Estábamos planeando
pernoctar en Ayr, pero allá no tiene nada de
interesante y como eran 3:30 de la tarde y
faltaban sólo 88 Km para Townsville,
pregunté para Celia,"¿Y que hacemos? y
ella respondió: podemos estirar hasta
Townsville". Con la carretera seca, dio
para volver a los 110 km/h y íbamos
progresando muy bien. El cielo abrió y el Sol iluminó el
asfalto. Pero la alegría duró poco. Me
quedé preso atrás de unas 3 Caravans muy
lentas que desarrollaban la intrépida
velocidad de 60 Km/h. La carretera estaba bien
movida en los dos sentidos, llena de curvas,
lo que hacía de cualquier tentativa de
sobrepasagen una cosa extremadamente peligrosa
y burra. Y el peor, Townsville no llegaba
nuuunnca! El Tourist Information se queda 5 Km
antes de la ciudad aún en la carretera, y
allá paramos para saber sobre las
acomodaciones disponibles. Como todo en la Van
estaba un poco húmedo, pensamos en variar un
poco e ir a dormir en un hotel, pero el precio
inmediatamente nos convenció el contrario.
Tenía uno Caravan Park cerca del centro por
A$ 20 la noche, contra A$ 90 del hotel más
barato.
Llegamos
en lo Caravan Park y la recepción estaba
cerrada. Esperamos unos 15 minutos y nada. Una
buena alma vino en nuestro socorro y fue
recoger el responsable. El sujeto nos dijo que
no tenía “Powered Sites” que son los
espacios que siempre usamos, con energía
eléctrica y agua encanada, además de una
plataforma donde se puede armar
mesa y sillas sin se afundar en el suelo.
Cuando él miró para mi cara, creo que se
quedó con pena (o miedo) y arregló un lugar
con todo que teníamos derecho, sólo que bien
al lado de la cocina comunitaria del Caravan
Park. Acepté casi de rodillas dando gracias
al cielos pues yo sólo sairía de allí en
caso de Tsunami. Aún con unos coqueros muy
altos, cargados de coco bien encima de nosotros, allí nos quedamos. Aquí vale una
nota que en Australia muere más gente por
caída de coco en la cabeza que en ataques de
tiburón, culebras venenosas, arañas,
aguas-vivas y cocodrilos, todo junto. Pero
como iríamos a dormir dentro del auto, y auto no muere de coco en la
lata, entonces no pensamos más,
pero buscamos quedarse fuera de la mira de
aquellas jugosas cosas redondas.
Celia había comprado carne
picada y una ensalada lista en el supermercado
para la cena. Hicimos unos hamburgers en la
chapa y comemos con la ensalada. Después,
fuimos hasta la recepción saber sobre
acomodación en Magnetic Island, una Isla
frente a Townsville donde estuvimos antes y
que en nuestra opinión es uno de los lugares más
espectaculares y exquisitos de Australia. El
cielo estaba aún nublado pero con algunas estrellas, y por lo lo que
escuchamos, los próximos días sería buenos
con alguna lluvia ocasional. Conseguimos
reservar para el día siguiente un
"Powered Site" en el mismo lugar que
estuvimos antes en la Magnetic Island por A$
25 la noche. También reservamos la balsa
que llevaría el auto hasta la isla por A$ 145. Venimos algo
de Tv y fuimos dormir unas 9 de la noche.
Townsville
hasta Magnetic Island – 10 milhas
Soñé
que estaba en la carretera
y en mi frente tenía un tanque de guerra
andando a 30 km/h. Toda vez que yo intentaba
sobrepasar él volcaba el cañón y tiraba coco
en mí. Con certeza las caravans lentas, el
coquero encima de nosotros, y las carretas del
ejército cargando tanques que venimos en la
carretera, embolaran mi cabeza. De cualquier
forma dormimos bien y nos despertamos bien
dispuestos. Comemos un sanduwch de queso con
banana con el resto del jugo de manga y
preparamos para partir. Teníamos que estar a
las 9:00 en el local de donde el ferry sale para
la Magnetic Island. Ya sabíamos que el ferry de
vehículos sale del otro lado del río, pero aún
con un mapa nos perdemos algunas veces por falta
de señalización en el área portuaria de
Townsville. De cualquier forma, no tardamos para
encontrar el local, y llegamos en tiempo de
embarcar. El día estaba nublado más parecía
que iría mejorar.
Habían
solo 4 autos
para hacer la travesía con nosotros y la balsa
lleva cerca de 45 minutos para completar las 10
millas náuticas que separan la Magnetic Island
del continente. El nombre Magnetic, viene de la
época que el intrépido Capitán Cook (aquel
que habló la célebre frase..." Popo de
borracho no tiene dueño") al pasar al
ancho de la isla, vio que la brújula de bordo
se quedó completamente loca, y creyó que la
isla tenía que puedas magnéticos. Hoy se quedó
probado que era verdad, no en el sentido de
campos magnéticos, pero a causa de las bellezas
naturales y de las playas que son mui lindas,
cuasi un magnecto para los ojos.
Después
que la balsa salió
el cielo abrió un poco e iluminó la Castle Hill,
montaña símbolo de Townsville. En la balsa,
mientras todos tomaban café y leían periódicos
en la pequeño comedor, nosotros fuimos para a
azotea panorámica. No tenía nadie allá, tal vez
por el viento aún un poco frío. De lejos, la
Magnetic Island se mostraba con una nube negra
posada encima y todo que queríamos era que
alguien soplara aquellas nubes para lejos. A lo
que nos aproximemos de la isla, venimos que la
dicha continúa la misma, excepto que cambiaron el
lugar que la balsa arribaba para una nueva
terminal, y ahora tiene un complejo de edificios
bajos simplemente horribles. Me quedé pensando
como permitieron aquello, pero mis pensamientos
fueron interrumpidos por los auto-hablantes
solicitando a la todos los conductores que
regresaran a sus vehículos.
Llegamos
y cogemos la única carretera que existe en la
isla. La dicha tiene 19 km de extensión y es una
carretera angosta que va exprimiéndose en curvas
monte arriba y monte abajo. Cada curva surge una
nueva ensenada, cada cual con una playa de quitar
el aliento. Un tercio del área de la Magnetic
island es clasificada como área urbana y el
restante Parque Nacional. Fuimos directo para el
lugar que reservamos y supimos que el mismo había
cambiado de dueño. De Geoff's Place cambió para
Koala Sanctuary. No reconocí la entrada, pues
hubieron construido una marquesina alta con velas
de barco decorando y haciendo sombra en el frente
del restaurante y bar. Antiguamente ese lugar era
siempre plagado de galera del mundo todo, y todos
los días tenía un tema-noche, por ejemplo, noche
havaiana, donde platos y drinks eran típicos del
lugar y las personas se vestían de acuerdo. Pero
de esa vez no tenía mucha gente allá y acabaron
con las noches tematicas.
Contamos
unas 30 personas y
era sólo. Llevando en cuenta que el lugar tiene
unas veinte cabinas para hasta cuatro personas
cada, cuartos para mochileros, sites para Caravans
y Canpervans y una vasta área para acampar, el lugar estaba prácticamente desierto. Escogemos
un site bien espacioso, cimentado, y bien
nivelado, finalmente iríamos pasar unos 4 días
en la isla. Por la primera vez en ese viaje no iríamos
a coger carretera el día siguiente. Resolvemos
probar el toldo y el montaje fue muy más fácil
que pensamos. Inmediatamente que acabamos, cayó
un diluvio. Llovió muy fuerte mismo y yo comencé
a reír. Ríe de la suerte en haber acabado el
toldo dos minutos antes de la lluvia y también
por la alegría de ver mi teoría funcionando. El
toldo en forma de tejado con el auto debajo,
prohibiría el viento y la lluvia que vinieran por
los lados. Dio correcto y nos quedamos nosotros y
el interior del coche, completamente secos. Aún
con el diluvio a solamiente uno metro de nosotros, el agua
no salpicaba para dentro.
Pasamos
el resto del día
relajando y vendo la lluvia caerse . El olor de
tierra mojada impregnaba el ambiente. El barullo
de la lluvia cayendo en la mata era hubiste debido
calmante, y por increíble que parezca estabámos
disfrutamos mucho esa lluvia, principalmente en un
lugar como ese. De pronto escucho un trueno
distante, cuyo barullo fue aumentando de
intensidad hasta hacerse insoportable. Parecía un
avión, pero nunca en mi vida escuché algo tan
alto. El suelo literalmente temblaba. Miré hacia
el cielo y no vi nada. Hasta que de pronto salen
de las nubes cuatro Cazas F-16 de la fuerza aérea
australiana, volando en formación. Ellos volavan
a cerca de 100 metros de altura, con los trenes de
aterrizaje rebajados listos para posar en la base
de Townsville. Esos cazas ni necesitan de misiles,
pues matan cualquier uno de 'tímpanite
aguda" sólo con el ruído que hacen. Y no fue sólo
la gente que se asustó. Unos cinco periquitos
vinieron para bajo del toldo y resolvieron quedarse
por allá. Hay un posado encima de la tela de mi
Laptop, conforme la foto arriba.
Cuando
dio 6 de la tarde y
ya oscurecía, resolvemos ir a hacer una social en
el bar y restaurante del lugar. Yo pedí una cerveza
helada y Celia un refrigerante de limón. Pedimos
también papas fritas para beliscar y nos
quedamos de charla con personas que estaban allá.
Yo iba a pedir el segunda cerveza cuando Celia
habló: "- Roger, tiene cerveza en el auto,
deja prá tomar allá. Aquí ellos están cobrando
$ 4 cada una". Inmediatamente entendí porque
ya no tenía mas personas jovenes en el lugar,
pues el precio normal de una verveza en Australia es
$ 2,50, o sea, ellos estaban cobrando casi el
doble. Resolvemos volver para la Van y comer y
beber por allá. Un Possum, marzupial nocturno, que
tiene en abundancia en Australia, veo para coger
las cáscaras de nuestra mandarina de postre. Los
Possums poseen un olfato extraordinario y son
capaces de sentir olor de comida dentro de botes
de vidrio tapados. Ellos se aproximan de los
humanos sin miedo principalmente en el Caravan
Park, donde ya están acostumbrados con las
personas.
La
lluvia aún caía
cuando nos acostamos y fuimos asistir al
informativo y al reporter del tiempo. Para mañana,
la previsión era de tiempo bueno con mucho
Sol, pero nublando al final de la tarde.
Satisfechos con la buena noticia, aún asistimos
un DVD antes de dormir.
Magnetic
Island, primero día
La
lluvia paró completamente,
pero se quedó un viento fuerte de ráfagas
que me hizo despertarse de madrugada para
socorrer el toldo, que quería retornar a la
tierra firme por cuenta propia. Dos
prendadores con respectivas cuerdas se
soltaron y el toldo balanceaba
frenéticamente haciendo un ruído infernal.
Con un martillo y prendadores más largos,
fijé el dicho de forma que se volara iría
que haya que llevar la isla junto. Enseguida
volví hacia cama y dormí.
Nos
despertamos
con el día radiando y aún ventaba fuerte,
pero casi no había más nubes en el cielo.
Cuando miré hacia la mesa, tomé un susto.
Possums cagaron encima del sagrado lugar en
que comemos, además del suelo alrededor. No
entendí esa venganza, pues habíamos lavado
la mesa con detergente y no dejamos ninguna
comida fuera, ni un salero siquiera. Lavamos
la cagada y ya íbamos a cocinar unos huevos
cuando descubrimos que el gas había acabado.
Era imposible, pues me acuerdo que en
Townsville lo tubo aún estaba por la mitad y
debería durar más unos 7 días cocinando 2
veces por día. Fui examinar el fogón de
cerca y vi que la capa de plástico estaba
toda arañada, y el pino de seguridad armado
para bajo. Realmente era difícil creer que un
mazurpial haya intentado calentar la comida de
él en mi fogón, pues se tienen que empujar
el pino para la izquierda y después para
bajo, en "L". En otras palabras, el
Possum intentó de todo para abrir el fogón
y en la tentativa abrió el gas. Todo eso a
causa del olor de pecho de pollo que Celia
hizo en la noche pasada. Bien, resolvemos no
dejar de ahora en adelante más nada de fuera
y durante a la noche la mesa se quedaría
tumbada de lado. Vaya cagar en el mato su
Possum, en mi mesa no!
Paseamos
en
Horseshoe Bay
(o Bahía de la Herradura para los íntimos),
la playa que se queda a menos de 100 metros
del local en que estábamos. Esa playa es una de
las más populares de la "Maggie", como los locales
llaman la isla, pues es muy abrigada de los
vientos y completamente sin ondas. Por eso,
devotos de deportes acuáticos como jet ski,
ski acuático, vela, kayaks, y muchos otros
adoran mostrarse en esa playa. Aproveché para examinar la
rampa de lanzamiento de barcos para el
estreno de nuestro inflable, que se daría tan
inmediatamente el viento calmara. No
tendríamos problemas en obstruir la rampa
enquanto infláramos el barco, pues en ambas
laterales había buena cantidad de arena sin
piedras que pudieran taladrar nuestra
intrépida embarcación.
Andamos
por la calle
riba
mar que
fue enteramente renovada y se quedó tan
bonita que no da gana de salir de allá.
Baños, bancos, mesas, y locales para hacerse
un assado en la chapa, todos públicos,
fueron pintados por estudiantes de artes con
colores vivos y temas marinos como peces y
corales. Entramos en el pequeño mercado en la
esquina, y el dicho tenía absolutamente todo
que se encuentra en un supermercado de porte,
claro que sólo algo de cada ítem, sin
variedad de marcas, más tenía hasta pan
francés caliente, cosa rara de encontrarse en
muchas ciudades de Australia. Compramos pan
queso y leche sabor fresa y fuimos para una
de las mesas en la playa para tomar nuestro
desayuno. El paisaje era bucólico y el sol
saliendo de tras de las montañas daba un
colorido rojizo todo especial al lugar. La
tranquilidad era total y la gente comía sin
dar una palabra, sólo observando aquel
extraordinario paisaje. Ponderamos en montar
el barco más tarde, pero ambos concordamos
que estábamos más para caminar que ir hacia
el mar, pues aún estaba un poco frío y
ventando, y por las horas que pasamos sentados
en el auto en las carreteras, precisávamos
de una atividad física para mantener la
forma. Decidimos hacer lo camino del Forte.
Volvemos
al Camping
y a las 10 horas salimos a pie en una jornada
de 12 kilómetros ida y vuelta hasta las
ruinas de una fortificación de la Segunda
Guerra Mundial. Primero andamos en el plan,
por la única carretera de la isla hasta
llegar en el acceso, y después entramos en la
trilla que tiene cerca de 2 metros de anchura
con eucaliptos y otros árboles en los dos
lados. A causa de los Eucaliptos, cerca de 200
Koalas viven sueltas por allá y es posible
verlas de cerca desde que se vaya en la hora
correcta, o sea, después de las 3 de la tarde cuando se despiertan, pues pasan cerca
de 20 horas por día durmiendo. Cuando se
despiertan todo lo que hacen es comer, tener
relaciones sexuales, y volver a dormir (no
necesariamente en esa orden).
La
hoja de Eucalipto es tóxica
y hace con que las Koalas quedan adormiladas.
Incluso periquitos en época de sequía comen
la planta a causa de la humedad. Ellos se
quedan intoxicados y acaban durmiendo en la
rama cayendo duros en el suelo. Se quedan
completamente anestesiados. Algunos quiebran
patas y alas, y otros mueren. Es fácil saber
se tiene una Koala por cerca bastando observar
el tronco de los árboles. Si estuviera todo
arañado, es porque ellas están allá encima
en alguna rama. Algunas veces hacen caca en la
trilla, denunciando la presencia en el área.
Pero de esa vez por la hora que fuimos no
venimos ninguna. Sete años atrás
fuimos en la hora correcta y venimos 4 Koalas
en lo parque.
La
trilla del Fuerte es histórica
porque en la Segunda Guerra Japón intentó
invadir Australia y Townsville era
estratégica para tal. Por eso contruíran en
el tope de un monte de la isla una fortaleza,
compuesta de una torre de observación, otra
de comunicaciones, cañones y batirías
antiaéreas. A causa de la geología de
Maggie ser toda pedregosa, contruíran las
cosas camufladas entre piedras gigantescas de
forma que si el ataque fuera por mar, jamás
podrían destruir los cañones debido a
protección natural. La trilla es bastante
ardua, y algunas veces tiene que parar para
retomar el aliento. En esas paradas el
silencio es total y se puede escuchar y ver
varias especies de pájaros a cerca, y sonidos
de mui lejos. La trilha es un poco cansativa
pero no tanto para los que tiene una buena
forma física, pues parase muchas vezes para
apreciar muchos puntos con fantasticas belezas
naturales.
Durante
el trayecto,
trillas auxiliares salen de la principal y
van a dar en el paiol de pólvora, en la
enfermería, en la cantina etc, pero de la
mayoría de esas instalaciones sólo sobró
una base y más nada. El puesto
de Observación se queda en el tope de la
colina, encima de piedras enormes y para
llegarse allá se sube en zigzag por dentro de
la mata en una trilla ultra ardua. De tiempo
en tiempo abre una brecha en la mata y es
possible
contemplar el panorama. Es muy importante no
salir de la trilla, pues existen culebras
venenosas principalmente la Dead Addler, una
prima de la cascavél que se esconde bajo
hojas muertas en el suelo. Dentro de la trilla
no tiene problemas. Allá de encima del puesto
de observación se ha visión de casi 360
grados y la casamata construida de hormigón
con paredes bien gruesas es constituida de dos pisos, lo de
encima para vigila, y lo de bajo para cama,
comida y armamento. Todas las construcciones
que allá se encuentran fueron erguidas entre
1942 y 1944.
 |
| Vista
del puesto de observación - Panorama
de 5 fotos enmendadas |
Regresamos
al Caravan Park
alrededor de las 3 de la tarde. Nuestros pies
estaban pidiendo help. El kilómetro final
hicimos casi arrastrándonos y se hubiera
pasado un auto, el dedo había subido, pero el
único que pasó estaba lleno de gente. Celia
se quedó con ampollas en los pies y yo con
los talones que ya no conseguían arrinconar
en el suelo. Realmente es muy importante usar
el calzado adecuado para andar largas
distancias o entonces el resultado es ese.
Abrí uno cerveza estupidamente helada que
descendió que ni aquellas piedras gigantes
rodando colina abajo. Un Suizo naturalizado
Australiano que administra la parte de Camping
y vive en un trailer a nuestro lado, vino a
preguntar como fue nuestro paseo. Una de las
cosas interesantes que él contó (y que no
sabíamos), dice respeto el nombre
"Koala", en Aborigene significa
"sin agua", o sea, el animal se
llama Koala porque jamás bebe agua y retira
lo que necesita de la humedad contenida en las
hojas del Eucalipto.
Cuatro
y media de la tarde
en el Caravan Park es hora de alimentar los
periquitos y eso acontece diariamente. Una
persona viene con una bacía contiendo pan con
harina y agua y pone en el suelo. Los
periquitos vuelan directo encima, haciendo una
verdadera algazara. La cantidad de periquitos
gritando para defender la comida es enorme y
llega a doler los tímpanos por los gritos
agudos que dan. Las personas meten las manos
en la bacia, cogen algo de comida, y
inmediatamente los bichos están
posando en todas las partes de su cuerpo. Las
uñas son afiladas y tuve mi calvo
debidamente cortada al punto de sangrar. Uno
de ellos iba resbalando por mía cabecilla y
trabó las patas en mi ceja, apretando fuerte.
Sangró también y coloqué el sombrero.
Turistas de todas las partes de la isla viene
a ver el espectáculo que realmente es un show
de colores.
La
noche se cayó
y estábamos muriendo de hambre pero cansados
para cocinar, y por eso fuimos a lo
restaurante del Camping. Ellos anunciaban
espcial del día que era una Pizza por A$ 6 y
pedimos dos, de tanto hambre que estábamos.
Aquello era todo menos pizza. A pesar de ser
redonda, no tenía queso encima o se
tenía, dieron pros periquitos antes. Sólo
comemos salsa de tomate y pocos otros
ingredientes.
Volvemos para la Van a las 8:30 de la noche y
fuimos directo dormir. El día había sido de
aquellos que se puede llamar de perfecto si no
fuera la pizza, pero todo bien. Probablemente
mañana iremos a inaugurar el barco. El
cielo está completamente estrellado.
Magnetic
Island, segundo día
Amaneció
nublado
y eso me dejó desolado, pues hoy sería el
día del estreno del bote inflable, pero del
modo que el tiempo está feo y encima con ese
viento, vamos a tener que aplazar. Tomamos un
desayuno reforzado con cereal, banana,
mandarinas, y todo más que tiníamos derecho.
Los Possums ya no incomodaron y nos quedamos a
mantener la estrategia de la mesa volcada de
lado. Por lo menos tenía una cosa de bueno,
no estaba lloviendo. Hoy completó la primera
semana de viaje, y llamamos a casa para saber
si los "ya creados" (hijos grandes)
estaban bien o se necesitaban de alguna cosa.
Todo sin problemas. Fuimos en lo Internet
Café del Caravan Park para los emails, y
aprovechamos para ver el mapa de satélite
sobre el tiempo. Era mal. Nuevamente una nube
gigante de más de 3000 km de largura por 500
km de anchura cubría todo a nuestro
alrededor. La nube cobría desde Cooktown
hasta Bundaberg. Con certeza no iríamos a ver
la cara del sol por mucho tiempo.
El
comentario en el Camping.
Nuestro vecino Suicio dijo que vive allá hace
8 años y nunca vio tanto frío y tiempo ruin
cuanto en ese invierno. Él trajo una tabla de
lluvias de cada mes en los últimos 5 años, y
ese mes había llovido el doble de lo que
cualquier otro. Muchas personas arreglaron las
cosas para ir aunque y el camping se quedó
con mitad de la ocupación. De cualquier
forma, vuelve y media el sol se mostrava por
de entre las nubes y resolvemos ir a pescar en
la Picnic Bay. Siete años atrás, cogemos un
monte de peces a punto de casi llenar un
balde. Fuimos bien despacio por la carretera
apreciando el paisaje, y revendo las playas
que estuvimos antes. Todas son muy hermosas,
mismo en un día sin mucha luz como ese.
Llegando
en Picnic
Bay,
fuimos preparar el material de pesca y comprar
cebo en una pequeña tienda de pesca.
Preguntamos al dueño se andaban pescando
muchos peces, y él respondió que no. Dijo
que el agua del mar cerca de la playa se queda
más dulce, y los peces se alejan de la playa.
Andamos toda la extensión del pier y habían
5 personas pescando. Pasé mirando dentro de
los baldes de los intrépidos pescadores y no
tenía nada digno además de una cocoróca u
otra, que aquí llaman de Bream. Fuimos para
el lado izquierdo del pier, y en vuelta de un
pilar tenía un cardumen de Hering, que como
sardina, son deliciosos pasados en la harina,
y fritos con espina y todo. Intercambié el
anzuelo por una garatéia para con movimientos
bruscos de bajo para encima, yo intentar
fisgarlos. Ya teníamos cojo 2 Herings, cuando
me llega un garoto bien gordo, y juega una
rede cerca del lugar que pescábamos. Reclamé
y él pidió disculpas, pero los peces
desaparecieron. Comencé a tener ganas de
empujar el gordito en la agua, pero como
podríamos ser acusados de gordocídio
magnético, resolvemos ir aunque (a
pesar de que hundir él no iría, porque sé
que grasa boya y era lo que no faltaba en él).
Fuimos
andar un poco
por el pequeño centro comercial de la Picnic
Bay pero inmediatamente después Celia pidió
para volver, porque las ampollas en el pie
estaban incomodando mucho. Un un sujeto que
encontramos y que opera un tour en la isla en
un jipe lumosine, dijo que tenía visado dos
Koalas justo delante de la escuela allí
cerca. Fuimos allá conferir. Si tenía se
cayeron de la rama, pues sólo venimos
pajaritos. Picnic Bay es la última playa que
la carretera llega en la isla, y de allá
tense que volver. Así hicimos todo el camino
de vuelta bien despacio apreciando el paisaje.
La isla es constituida de una sucesión de
ensenadas, siendo que Nelly Bay que es la
villa más importante, tiene un pequeño
centro comercial, incluyendo una bomba de
gasolina además de algunas calles
residenciales para dentro. La mayoría de los
habitantes trabaja en Townsville, pues son
solamente 20 minutos en el ferry de pasajeros.
En
lo camino para Radical Bay
(otra playa) y tenían dos caras preparándose
para bucear en las corales además de una
pareja pescando. Radical Bay se queda dentro
del parque marino, y no se puede pescar allá.
De cualquier forma no estábamos afín de dar
una de policía, y dejamos la pareja en paz
(pero la mayoría de los Australianos iría
con certeza reclamar con ellos). Fuimos
caminar descalzos en la playa, así las
ampollas de la Celia ya no gritarían. Habían
muchas ramas secos en la arena, pero vi una
cosa que me interesó mucho más. Habían
centenares de "piedra pomes",
aquellas piedras que flotan en el agua, y no
creí en encontrarlas allá. La historia es la
siguiente: Hay un año atrás, un volcán
submarino entró en erupción cerca de las
Islas Fiji, y de la nada surgió una isla en
medio del mar. Unos Australianos que pasaban
por cerca en un velero presenciaron todo el
ocurrido. Ellos fotografiaron todo, inclusive
el mar quedándose sólido de tanta Piedra
Pomes flotando, y que se extendían hasta
donde la vista pudiera alcanzar. Delante de
mí en las arenas de la playa de Radical Bay,
estaba un buen lote de esas piedras.Ellas
llevaron más de un año flotando en el
océano hasta llegar en Australia, y el olor
fuerte de azufre aún estaba presente.
Recolectamos las mejores como souvenir, pues
representan la formación de la isla más
joven del planeta. Por el cierto no podríamos
cogerlas ya que estábamos en un parque
nacional, pero creí que no iba a tener
problema, porque en la verdad aquellas piedras
son alienígenas a la isla, y podría
contaminar con azufre. Por lo menos esa sería
la disculpa que iríamos a dar al Ranger si
él apareciera (que se quiera saber más sobre
el episodio del velero, y ver fotos del mar
cubierto de piedra pomes clique
aqui).
Cuando
volvemos al Camping
pasamos el restante de la tarde, haciendo
algunas tareas que estábamos debiendo, como
por ejemplo, actualizar en el ordenador ese
website. Claro que si el vecino Suicio gente
buena, no viniera cada 10 minutos estirar
charla, mandando mi concentración para la
luna. Había también unos periquitos que
resolvieron pousar en la tela del ordenador.
Las zarpas afiladas pueden hacer un buen
estrago en la tela, y con un tapa delicado,
insinué que él fuera a buscar la multitud de
él. Por certo el trabajo no fue productivo.
Para la cena hicimos un "pez
tempura" que compramos en el supermercado
acompañado por col flor, brécol, zanahoria y
patatas. Más una vez estaba a la nivel de
restaurante. Venimos un DVD y fuimos dormir.
|
 |
| Panorama
de 2 fotos enmendadas - Radical Bay |
Magnetic
Island, tercero día
Si
usted tiene
interés en
saber sobre una conversación muy
interesante que rodó en el Caravan Park.
El
octavo día llovió el o día entero
y prácticamente no salimos del local y ni
quitamos fotos. Pasamos la tarde toda
conversando con el vecino Suizo bajo nuestro
toldo, y el asunto varió para la Isla vecina
llamada Palm Island, una reserva Aborigen. El
contenido de la conversación es bastante polémico,
casi un tabú, y no sabemos lo cuánto de
verdad tiene. De cualquier forma vamos a
reproducir más o menos lo que fue conversado.
El
asunto comenzó
con una observación de nuestra parte de que
no habíamos hasta el momento visado muchos
Aborígenes en las ciudad en que pasamos. En
el viaje anterior venimos muchos, pero en esa,
hasta ahora sólo dos.
| -¿
Donde están ellos? Pregunté. |
| "Están
muriendo...", respondió el Suizo |
| -
¿Pero muriendo de que? |
| ¡"De
bebidas y depresión!" |
| -
¿Pero porqué? Si el Gobierno
Australiano destina millones de dólares
anualmente para hacer con que salgan
de ese ciclo. Él me habló una cosa
que jamás imaginé, y que me sacudió
seriamente, pues conseguí entender el
problema que simplemente en mi
concepción antigua no tenía sentido,
pero ahora hace, y el peor de todo, no
veo solución. |
| -
El Suizo me preguntó si yo sabía
como los Aborígenes eran antes de que
los colonizadores lleguen, y mi
respuesta hizo con que él abanicara
la cabeza negativamente. |
| Él
contó que para cualquier persona
entender el problema Aborigen, primero
tiene que entender que ningún ser
humano en la faz tierra jamás enfrentó
condiciones tan difíciles y sobrevivió.
Ningún pueblo por más de 40.000 años
conseguir vivir exactamente con los
mismos conceptos y creencias. Ellos
consiguieron eso por dos motivos: El
hecho de que sean nómadas, y a causa
de las creencias, pues a pesar de que
jamás tuvieran escritura,
consiguieron pasar toda la filosofía
de vida y enseñanzas de generación a
la generación a través de dibujos en
la piedras y historias contadas a los
más nuevos. |
| -
¿Pero y qué? Pregunté, lo que eso
he eso a la ver con el hecho de que
estén muriendo? |
| "Porque
en la cultura de ellos, simplemente
cualquiera otra manera de vivir no
interesa. Lo que interesa, es la
libertad que ellos tenían y ahora
perdieron, y por eso están deprimidos". |
| -
¿Como así, pregunté? |
| "
Es que ellos eran nómadas y
extremadamente espiritualistas. Por
ejemplo ya aconteció de darse una
casa nueva para un Aborigen, y la
primera cosa que él va hizo fue
retirar todas la ventanas y puertas,
jugar el fogón en lo mato y hacer una
hoguera en medio de la sala con la
madera de la cama, para dormir en el
suelo. Es como ciertos pájaros cuando
presos en jaula, mueren. Los Aborígenes
jamás tuvieron la concepción de
casa, ni aún de paja, exactamente por
que sean nómadas, y jamás hicieron
cultivos o cosa así, pues ellos
usaban un lugar hasta ya no tenga
comida, y se movían hacia una área
adelante. Ellos no vivían en
sociedades organizadas, pero en grupos
familiares, y un grupo no tenía el
mismo lenguaje hablada del otro, mucho
menos propiedad fija, pues las tierras
eran de todos. Cada grupo deambulaba
por su propia trilla y prácticamente
no habían conflictos entre grupos.
Ellos se respetaban e intercambiaban
conocimientos." |
| -
Eran bien primitivos, yo hablé... |
| No,
No,...en la concepción Aborigen
nosotros es que somos primitivos, pues
necesitamos de ropas para proteger
nuestra piel, tenemos que vivir en
casas para tener un local de
referencia y refugio, y dirigimos
coches para ir a comprar comida, además
de términos que trabajar para pagar
todo eso. Para un Aborigen, la vida es
como estamos ahora, o sea, bajo un
toldo en medio a la naturaleza
conversando mientras la lluvia se cae.
Ser tiene hambre, la gente mata un
Possum hace una hoguera y asa el
bicho. Cuando no tuviera más Possums,
la gente se cambia para la próxima
playa, entendió? Son dos mundos
diferentes, y ellos no quieren y no
necesitan aceptar el nuestro. Pero
nosotros estamos siempre intentando
imponer el nuestro a la ellos creyendo
que estamos haciendo el bien. La
concepción de primitivo no existe
para ellos, tal cual la concepción de
ayer o mañana, pues ni palabras para
definir el ayer o mañana en el
vocabulario de ellos él tiene. Son
conceptos creados por otros pueblos,
no por ellos entiende?! |
| -
Balanceé la cabeza afirmativamente, y
el Suizo continuó... |
| Todo
lo que usted halla sobre los Aborígenes,
fue formulado por cosas que usted leyó,
vio, o escuchó, y su juicio es hecho
en su punto de vista en relación la
sociedad que usted vive y no en la de
ellos. Si usted fuera mandado en el
tiempo para una aldea
"primitiva" probablemente
usted iría que quiera organizarla de
acuerdo con los parámetros que usted
tiene hoy, como por ejemplo, elegir un
jefe, distribuir tareas, establecer disciplinas,
etc..etc..Al punto de vista Aborígene
eso no hace el menor sentido y no
tiene ninguna ultilidad práctica. En
la verdad ni el uso de la rueda sería
interesante para ellos, pues ellos no
tienen nada para cargar, y no andan
grandes distancias. Que sólo se fuera
muy necesario. |
| Ellos
sólo saben vivir de esa manera hace más
de 40.000 años, y si usted intentar hacer
com en el látigo, ellos
simplemente no van intimidarse, y van
cambiarse de local. Ese es uno de los
motivos que ellos desaparecieron de
muchas ciudades. No se sienten bien
allá. Al punto de vista Aborígene,
lo refugio seguro es en cualquier
lugar, sea desierto o no, cualquier
parte de Australia, donde no exista
otra cultura para forzarlos la nada,
pues no tienen el concepto de
propiedad, sea de inmueble o tierras.
Cualquier tierra es sagrada y es de
todos, pues es ella que sostiene la
vida y no debe tener dueño. Los Aborígenes
no construíam casas,
ellos se abrigaban de las intemperies
en cualquier local natural que fuera
adecuado, sea una caverna, bajo
plantas, o cavando un agujero en el
suelo. |
| -
¿Y cual la solución? Pregunté... |
| Difícil
solución. Los días de hoy para
nosotros sería imposible aceptar ese
sistema de vida, y del lado de ellos
ellos no quieren el nuestro. Cuando el
gobierno da escuelas, casas, remedio,
dinero o cualquier tipo de
"ayuda" sólo hace aumentar
la discrepancia entre dos tipos de
conceptos totalmente diferentes. Por
eso es que viven borrachos con el
dinero que ganan del gobierno. El
gobierno va y prohibe la bebida sólo
para ellos, y con rabia, ellos van y
golpean las mujeres y niños. El
gobierno gasta más para proteger las
mujeres y niños, y ellos usan el
dinero para comprar más bebida, por
ahí va... Están siempre con una
mirada distante en el mundo extraño
que presencian a lo cuál difícilmente
van integrarse. |
| -
Entendí, repliqué... |
| Junte
a eso, el hecho de la "Generación
Robada" (Lost Generation) que
ocurrió entre 1930 y 1970, cuando las
autoridades de Australia sequestraran
niños Aborígenes para alejarlas de
los padres y de la vida que llevaban.
La idea era quebrar la resistencia de
integración emocionalmente, bajo el
pretesto de que los niños irían a
tener buena educación y serían bien
cuidadas con los blancos. En la época,
el gobierno pensaba que se creara los
niños en el concepto occidental,
cuando ellas se hicieran adultas, irían
integrarse completamente a la
sociedad. Aún separando hermanos y
mandándolos uno para cada estado
diferente para nunca más que sean
vistas por los padres y hermanos. Para
el gobierno el tiro salió por otro
lado. Eso sólo agravó la indignación,
la tristeza, y la depresión de ellos.
Para saber el tamaño del estrago,
dicen que hoy no existe una única
familia Aborigen sin alguien en la
familia o ancestral no haya
sufrido la separación, y muchos no
saben para donde parientes fueron
mandados para intentar una reunión.
¿Entiende la dimensión del
problema?! |
| -Concordé
con El Suizo en ciertas cosas, y otras
no, una vez que esa história estaba
siendo me contada por un no Aborigen,
y primitivamente hablando, yo acabé
quedándome sin opinión. |
Con
la lluvia aún
cayendo,
y después de verificar y mirar de nuevo
el mapa de satélite más una vez, llegamos la
conclusión de continuar viaje el día
siguiente. El informativo en la televisión
hablaba que un centro de alta presión estaba
impidiendo que los frentes fríos subieran y
por eso la humedad de los trópicos estaba
condensándose y causando el malo tiempo. La
previsión era de 3 más o 4 días de lluvias.
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