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| Viajando
Australia: |
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| Brisbane
hasta
Cairns |
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| "Tercera
Semana" |
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Undara
Lava Tubes - Mission Beach - 280
km
Llovía
mucho
cuando nos despertamos y llovió la noche
entera. Queríamos ir al baño, pero el dicho
me quedaba muy lejos de nuestro site y usamos
nuestra privada portátil. Ella viene siendo
muy útil, principalmente en medio de la
noche. Estábamos tan "P" de la vida
con la lluvia que ni hambre teníamos. Fue
ahí que me di cuenta de una cosa...-Será que
vamos a conseguir salir de aquí? Los 19 km de
barro ya no eran buenos con tiempo seco,
imagine con lluvia. Aquello debe estar un
atolladero sólo, pensé. Fui hasta la
recepción y pregunté si ellos sabían de las
condiciones de la carretera, y la chica me
garantizó que estaba buena, sin atolladeros.
Ella dijo que todos los operarios que viven
cerca de allí habían llegado sin problemas,
y eso fue el suficiente para tomar la
decisión de partir.
Así
fuimos
para carretera yendo y realmente no
tenía problema alguno. La carretera estaba
bien mojada y con mucho barro, pero no tenía
atolladeros y ni derrapaba. La vuelta hasta el
Caravan Park que nos quedamos en Innot Hot
Springs, transcurrió sin problemas, y paramos
para botar gasolina y comer alguna cosa.
Contamos para nuestros antiguos amigos como
fue Undara, y ellos nos dieron una pista nueva
sobre una cascada un poco más adelante.
Garantizaron que el acceso era bueno aún con
lluvia y llegamos sin problemas. Descendemos
un camino dentro de lo bosque y llegamos en la
bonita cascada que es considerada la mayor
cascada de Australia en términos de anchura
de caída de agua. Volvemos hacia la carretera
y ya habíamos pasado toda la parte mala.
Pasamos por Ravenshoe con sus molinos de
viento, y por increíble que parezca la
niebla, y el viento y el frío, estaban
iguales de cuando pasamos en la ida. Llegamos
en el trébol, y en vez de ir en el sentido
Cairns, descendemos para Innisfail.
Esta
carretera de la vuelta
era muy mejor y ni se comparaba con aquel
martirio que fue las 300 mil curvas de subida.
Primero que no habían muchas curvas, y según
que además de ser ancha, el asfalto era
nuevo. Cuando llegamos en la pequeña ciudad
de Milla-Milla, me acordé de haber visto en
un folleto que la ciudad tiene una cascada muy
bonita. Paramos para mirar el folleto y
descubrimos que en la verdad no es una única
cascada, pero muchas de ellas. Por eso la
propaganda de la ciudad es "The
Waterfalls Way", o camino de las
cascadas. Fuimos visitar la cascada de Milla
Milla que da el nombre de la ciudad, y a pesar
del día estar nublado y gris, hallamos la
cascada linda y encima en medio de una bosque
denso y con un lago en bajo muy lindo para uno
buceo si no fuera por el día frío.
El
restante
del viaje transcurrió sin problemas. En la
descendida de la sierra paramos algunas veces
para ver el visual del vale, (foto en el tope
de la página) y hallamos muy interesante el
departamento de conservación haber conectado
un lado al otro de la carretera, con una
especie de red de cuerda. Así los
"Canguros de Árboles" pueden
atravesar de un lado al otro (foto) sin que
corran el peligro de que sean atropellados.
Cerca de Innisfail, aún en la carretera,
venimos una tienda vendiendo frutos del mar
frescos. Encontramos un camarón de óptimo
tamaño por sólo La$ 10. Compramos un kilo,
pero después nos arrepentimos de no haber
comprado más. Es prohibido vender cosas en la
carretera, pero aquí también se tiene otras
maneras de hacer esto. Llegamos en Innisfail
alrededor del mediodía y con hambre. Tanto en
Australia como en Nueva Zelanda no se
almuerza, pero se hace una pequeña merienda o
se come un bocadillo. Por eso es dificil
encontrar restaurantes abiertos esa hora,
sólo en los centros comerciales. El máximo
que se encuentra en las calles es un Café
sirviendo bizcocho o bocadillo. La otra
opción son los Fast Food como el Subway,
Burger King, o Mc.Pedo. Yo llamo de ese nombre
porque toda la vez que como allá, me da
gases. Tenía un Mc. Pedo justo delante y
resolvemos parar. Ayudados por los pums
turbinados llegamos bien rápido en la tienda
de camping, y compramos más cartuchos de gas
para nuestro fogón. De Innisfail seguimos
directo para Mission Beach, un paraíso para
barcos que se acuerda muy Angra dos Reis en
Brasil. Decidimos que ni que lloviera canivete
nosotros iríamos a salir de allí sin
experimentar el bote.
Llegamos
en Mission Beach alrededor
de 3 en la tarde, y inmediatamente que
entramos en la ciudad venimos varios Caravans
Parks. Entramos en el primero y preguntamos se
tenía plaza y cual el precio? $ 38 por noche.
De ninguna manera! Agradecemos y fuimos pro
segundo: $ 37. Agradecemos y fuimos pro
tercero. $ 39, Lo que ?! Lo que está
aconteciendo en esa ciudad? En eso, Celia tuvo
la brillante idea de vayamos a consultar el
Tourist Information, lo que se mostró haber
sido la gran suerte del viaje. La señora nos
dijo de un local nuevo, que no era
oficialmente un Caravan Park, pero que tenía
sites por $ 25/noche. Ella telefoneó para
ellos y tenía espacio libre. Así fuimos para
allá. Bob el administrador, nos ofreció
varias opciones de sites. Uno de ellos me
quedaba de frente para el mar en un césped
óptimo, sin plataforma de hormigón, pero con
vista para el mar. La playa no estaba a más
de 20 metros de distancia bastando atravesar
la calle. Eso quería decir que para botar el
barco en el agua bastaría que lo infláramos
en el césped, y atravesáramos la calle. En
la vuelta del paseo, podríamos lavarlo con
una manguera en el césped, sin ensuciar todo
de arena antes de guardar. Perfecto! Decidimos
quedarse varios días y fuimos montar el
toldo.
Después
del "circo" montado
hablamos un poco con Bob. Él inmediatamente
nos presentó para otras personas que estaban
hospedadas en el local, y después nos llevó
para conocer las instalaciones. La primera fue
los baños, y confeso que nunca vi en ningún
otro Caravan Park un baño tan bonito, tan
limpio y tan moderno cuanto aquel. Cosa de
hotel 5 estrellas. Él me ayudó con la
conexión de energía, prestándome una
extensión ya que mi no llegaba al punto de
luz. Mostró también las Cabinas que tenía
allí para alquilar, todas equipadas con tv,
vídeo, aire condicionado, microondas, cocina
completa con platos y cubiertos, nevera de
tamaño normal y baño privativo. Precio $ 80
por noche. Hallamos bastante razonable,
principalmente por el hecho de que duerman 6
personas. Resolvemos ir a caminar en la playa
y sólo volvemos un poco antes de oscurecer.
El cielo estaba abriendose, y se Dios quiera,
nos quedaremos libres de la lluvia.
Nuestra cena fue un plato diabólico:
camarón frito con cerveza bien helada y más
nada (pero el dañado del McPedo aún hacía
efecto). Fue uno de los camarones más
exquisitos que ya comemos desde que llegamos
en Australia. El motivo es que la mayoría de
los camarones vendidos aquí son importados de
Asia, y ya fueron cocidos y congelados. Ese
camarón era fresco y no fue cocido, y aquí
se llama " Green Prawns". Estaban
muy ricos. El reporter del tiempo habló que a
la partir de mañana no habrían más lluvias
por más de una semana. Para nosotros, esta
fue la noticia como ganar en lotería,
pues existen lugares en Australia que con Sol
son verdaderos paraísos y estábamos en un de
ellos.
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Señora
Cangaru y hijo en Undara |
Mission
Beach - Primero día
El día amaneció diferente
y parecía una guerra en el cielo. Tan
inmediatamente abría un agujero de Sol,
venía una nube para tapar. La cosa estaba
más eficiente que el departamento de
carreteras tapando agujeros. Mientras las
intemperies atmosféricas no decidían cual
sería el destino del día y de nosotros
propios, comemos un delicioso desayuno a la
moda Australiana. El dicho es constituido de
huevos, bacon, queso y "hash brown"
una especie de patata paja comprimida como se
fuera una carne de hamburger. Para ayudar
diluir todo ese coctel de grasas y colesterol,
tomamos un jugo de frutas, así por lo menos
la culpa por el abuso no sería tan grande.
Cuando acabamos el café, el sol estaba
venciendo la batalla y el día se quedó
glorioso.
Bob
apareció
para dar buen día y Jim, nuestro vecino
al lado, salió pronto para el trabajo. Muchas
personas en Australia y Nueva Zelanda viven en
Caravans Parks. Además de ser más barato que
un alquiler, muchos Caravans Parks también
ofrecen opción para residentes de "Long
Term" o permanentes. Eso garantiza un
mínimo de ingreso para el Caravan Park,
independiente de ser alta o baja temporada. En
el caso de Jim, él vive allá porque quiere
construir patrimonio. Yo explico mejor: Él
alquila una casa que tiene en otro lugar, y
con el alquiler paga la financiación del
banco. Como el precio de la diaria es bien
menor para quien reside en el Caravan Park,
sumado al dinero del trabajo que sobra, él
investe en otra casa y también alquila. O
sea, las dos casas están pagándose y
saldrán de gracia para él. Año que viene
él va a comprar una tercera casa. (Las casas
anteriores sirven de garantía para obtener
nueva financiación, y todo que se necesita es
juntar un 10% para depósito de la
financiación de la nueva casa). Él tiene 40
años y cuando llegar al 65 tendrá además de
la jubilación, 3 casas finiquitadas que en
conjunto valdrán mucho más de 1 millón y
medio de dólares. Si él quisiera, podrá
jubilarse y vivir en el Caravan Park por el
resto de la vida, o vivir en una de las casas
y alquilar las otras dos. Mucha gente hace eso
en Australia y en Nueva Zelanda también.
Depués
del café
fuimos a caminar en la playa que es muy
bonita. El mar es bastante tranquilo en
Mission Beach, pues la Barrera de Corales coge
las ondas. Justo delante de la playa, unas 6
millas náuticas de distancia está la Dunk
Island, una isla con playas de quitar el
aliento y muchas trillas para caminatas pela
mata. A buen seguro iremos a visitarla. Las
montañas de la Hinchinbrook Island están más
para la derecha y son bien altas y pontiagudas,
acordando el visual como de Tahiti o Hawaii.
Volvemos de la caminata y fuimos en un
Internet Café para mirar los emails y
supermercado para reponer mantimientos. De allá,
volvemos para el Caravan Park.
Ya
eran 2 de la tarde
y el Sol había vencido la guerra. Restaban
pocas nubes en el cielo. Resolvemos montar por
primera vez el barco inflable, y así aprender
el proceso de montaje. Inmediatamente ya en el
inicio tuvimos problemas, pues dos placas de
aluminio del piso no se ensamblaban de ninguna
manera. El manual de instrucciones era
horrible, y no era de esperarse otra cosa de
un barco made in China. El manual no decía
nada sobre la orden de encaje de los pisos, o
como hacerlo. Ya estaba creyendo que habían
mandado lo piso de un barco mayor, pues
nuestro barco tiene 3 metros, pero la empresa
vende también otro modelo mayor. He ahí que
de pronto, estábamos rodeados por casi todas
las personas que estaban en el Caravan Park.
Ellos querían ayudar. Palpite de aquí,
empuja de allí, estira aquí y nada. Ocho
personas participaban de ese increíble
rompecabezas y no conseguimos nada. Todo el
mundo ya sudaba mucho cuando la esposa de Bob
habló -" Esos pisos deben ensamblarse
como aquellos puentes que abren y
cierran". En menos de 10 minutos lo piso
estaba perfectamente ensamblado y el bote
inflado. Descubrimos también que los pinos de
las válvulas tienen que ser girados y
trabados en la derecha, sino no llena ni
vacía. A pesar de términos quedados cansados
y sudados con esa gimnasia toda, la prueba
valió. Si hubiéramos dejado para hacer eso
en la playa iríamos a quedarse a la ver
navíos.
Lavamos
y limpiamos
la Van que estaba coloreada de polvo y barro
de Undara, y fuimos pro baño. Cuando
volvemos, pasé algunas fotos para la
computadora mientra Celia botó en día la
contabilidad del viaje. Uno de los vecinos nos
invitó para drinks y charlar alrededor de la
hoguera. Cada cual tenía que llevar su
bebida, comida y sillas. Fueron unas 10
personas entre habitantes permanentes del
Caravan Park y viajantes. Bob y esposa estaban
presentes y Jim también. Descubrimos
que ellos hacen eso todos los fin-de-tarde, y
que ya no necesitaríamos ser invitados para
participar. Éramos considerados de casa.
Todos que estaba allá eran personas de la
mejor calidad, mucho gentís, amigables y
prestativos.
Algunas
nubes aparecieran
en el cielo y proporcionaron uno por del Sol
espectacular (foto en el tope de la página).
Para la cena, hicimos otro plato cuyo sabor
salió con calidad de restaurante. Gallina a
la Supreme con maíz fresco cocido. El postre
fue bananas asadas y caramelizadas. La noche
estaba linda, llena de estrellas a pesar de la
temperatura haber caído para 14 grados.
Nosotros trajimos solamente abrigos leves, y
tanto de mañana cuanto de noche estaba
haciendo muy frío. Por eso nos metemos bajo
la cubierta y fuimos dormir. Mañana vamos a
salir de barco.
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Dunk
Island - un paraíso cerca de Mission
Beach |
Mission
Beach - Segundo dia
Nos
despertamos en Nueva Zelanda
y no en Australia, fue lo que pensé. La
temperatura a las 6 horas de la mañana era de
9.5 grados. Habíamos aprendido en Nueva
Zelanda que cuando enfría, cubriéndose las
extremidades como la cabeza, pies y manos,
ayuda bastante. Si no resolver, sólo un baño
caliente, y fue lo que yo hice. En el baño
una plaqueta pedía 5 la 6 minutos de baño a
causa de la escasez de agua en Australia.
Nuestra Van parecía literalmente una nevera,
y por certo necesitábamos de un
"heater" en vez de ventilador. Cociné
crepes de fresa con cobertura de queso y una
leche achocolatado bien caliente. Fuimos
caminar en la playa por una hora como hacemos
casi todos los días, y cuando volvemos la
temperatura ya era a de Australia, 22 grados.
Ahora iríamos a iniciar los preparativos para
el primer día del barco, y no podríamos
olvidar nada.
El
montaje del barco
llevó exactamente 10 minutos y alternamos en
la bomba de aire. Ancla, cabo, gasolina
reserva, camera fotográfica, toalla, gorras,
protector solar, remos, motor, material de
pesca, cebo, material de buceo, merienda,
botella de agua para beber. Ok todo pronto
para la partida. Yo no rodaba ese motor de 5
Hp hace más de 2 años, y me acordaba que él
tenía unos trucos para funcionar, sólo no me
acordaba más cuáles eran, por eso de
quiebra, coloqué unas herramientas en la
bolsa. El bruto cogió en la segunda estirada
del cordon y así partimos. Yo estaba en duda
si el motor sería capaz de planear el
inflable, pues él consigue planear mi barco
de aluminio. Negativo,muy pesado, pero el
barco producía buenas marolas y se desplazaba
en relativa rapidez.
Resolví
navegar paralelo
la playa por unos 30 minutos, hasta que
tuviera certeza que el barco no ía quebrarse.
Apunté hacia una playa que es un parque
nacional y fuimos para alla. Muy cerca, una
bicho enorme mayor que el barco afloró a
nuestro lado. El susto fue tan grande que
resbalé para dentro, cayendo de culo en el
suelo. El bicho estaba acompañándonos en la
misma velocidad y de pronto botó la cara para
fuera y nos miró. Era un pez buey marino.
Grité para Celia coger la cámara, pero hasta
hacer todo, el bicho ya había buceado.
Aquella región es llena Pezes Bueyes porque
en ciertas áreas el fondo, es gramo y algas,
que es la dieta del Dudong. Casi llegando en
la playa el motor paró. Estiré la cuerda,
nada, más una vez, nada, 5, 10 veces, nada.
Remé para playa para ver lo que estaba
aconteciendo. Intenté de nuevo, y nada. Hasta
que Celia me preguntó si yo había botado
gasolina. No, yo había olvidado... En el
tanque de 5 litros tenía más o 1 litro menos
de gasolina vieja, y supuestamente yo debería
haber completado, pero con la excitación de
salir inmediatamente olvidé. Llené el tanque
con gasolina reserva, que por lo menos no
olvidé de llevar, y en la primera estirada el
motor cogió. Pensamos en ir hasta la Dunk
Island, pero solamente con la gasolina que
sobró, sería arriesgado y preferimos dejar
para mañana.
Paramos
el barco
fuera del límite del Parque Nacional Marino y
fuimos pescar. Cogemos un monte de peces pequeños,
los cuales eran devueltos al mar, y resolví
botar un anzuelo mayor. Nos quedamos dando baño
de mar en el cebo por más una media hora.
Nada se atrevió ni a comer. Experimentamos un
otro local y nada. Hicimos una merienda y
resolvemos volver, y pasamos unas dos horas
navegando cerca de la playa admirando el
paisaje visto del mar. Como el motor no paró
más ni una única vez, sentimos confianza de
mañana pasar el día en la Dunk Island. La
travesía de 6 millas náuticas, pasa por una
área de corriente en una especie de canal, y
que se tenga ventando el mar se queda bastante
rizado por allá. En esas condiciones un motor
no puede parar.
Lavamos
y limpiamos
el barco y dejamos él montado para salir el día
siguiente. Compré más gasolina y de esa vez
teníamos 2 tanques llenos. El resto de la
tarde pasamos relajando en el Caravan Park,
pues es cuando se usa ciertos músculos sólo
ahí nos acordamos que ellos existen. Después
de sentarse más una vez en vuelta de la
hoguera con el personal del Caravan Park, fui
hacer la cena. Decidimos hacer un plato
Mexicano llamado Enchilada, que tiene tiras de
carne asadas, judía marrón igual la puré de
patatas, lechuga, pimentón, cebolla, tomate y
hierbas, todo enrollado en una especie de pan
árabe. El queso derretido y salsa de tomate
va por encima. El postre fue budín de
caramelo del supermercado. El cielo estaba
completamente estrellado, y la temperatura ya
comenzaba a descender de los 26 grados. Mañana,
Dunk Island.
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Nascer
del Sol en Mission Beach - Australia |
Mission
Beach - Tercero día
El
nascer del Sol
a las 6:30 de la mañana fue el más bonito
hasta entonces, y el día estaba de primera
sin nube ninguna en el cielo. Hoy pasaríamos
todo el día en la Dunk Island, que está para
Mission Beach de la misma forma que la Isla
Grande está para Angra dos Reis. Son incluso
muy parecidas, siendo la única diferencia el
hecho de la Dunk Island ser protegida en todos
los lados, sin una unica ola.
De
Mission Beach salem
lanchas grandes de pasajeros en intervalos
regulares para Dunk Island, y cuesta La$ 75
ida y vuelta. La otra opción son los Water
Taxi, que salen bien en frente al
Caravan Park que estábamos, y parte a la
cualquier momento, desde que haya más de dos
pasajeros. El coste es $ 90 ida y vuelta. En
Dunk Island tiene un pier de desembarque y
justo delante un restaurante con sillas en
frente. Ese local es muy popular para paseos
de 1 día, pero también recibe campistas,
mochileros, e incluso gente de avión, pues la
isla posee un pequeño aeropuerto. Un resort
fue construido especialmente para ese público.
La isla tiene diversas trillas para caminatas,
todas bien demarcadas, y que van a dar en
ensenadas de sueños. Nosotros anotamos el teléfono
del Water Taxi y llevamos nuestro móvil, pues
si el motor parar, podríamos llamarlos para
en los remolcar de vuelta.
Los
preparativos tardaron un
poco, y resolví comprar un otro tanque
plástico de gasolina. Ahora teníamos 15
litros, y así podríamos explorar las islas
sin preocupaciones. Salimos a las 9:30 de la
mañana, y la temperatura estaba como los 26
grados. La agua del mar estaba en los 22, y el
viento era de Sur con 12 nos de velocidad. El
motor cogió en la primera estirada, y el
barquito navegaba bien y sin problemas. En
medio del canal cogemos una corrente bastante
fuerte, y el viento hacía salpicar mucha agua
para dentro. Pedí a Celia que para cambiar de
posición y sentar en el mismo flotador que
yo, así el barco levantaría un poco el
bordillo y ya no entraría agua. En la medida
que nos aproximamos de la isla, el mar fue
quedándose más tranquilo, hasta volcar una
laguna.
Paramos
en una pequeña isla
que queda bien enfrente de Dunk Island.
Tenían algunos barcos y personas allá, y la
isla parecía bien interesante. La isla tiene
una punta de arena blanca, y cuando pasamos de
ella había un ensenada bien abrigada y con
corales en el fondo. Atracamos en la playa y
tuvimos una sorpresa al descubrir que aquello
no era arena, pero sí una montaña de corales
muertas que de alguna forma se apilaron en la
isla. Con cuidado para no taladrar o rasgar el
barco, colocamos el dicho en el seco y fuimos
explorar las inmediaciones. Tuvimos que calzar
nuestros "reef shoes" que son
zapatos de neoprene con suela de goma gruesa
especialmente hechos para andar en corales.
Las corales muertas ya están alvos por el
sol, y venimos muchos que harían una bella
composición dentro de un acuario marino.
Habían también muchas conchas interesantes,
y los chicos que estaba allá se divertía a
la valer recogendo.
Andamos
por la isla
hasta el canal que separa ella de la Dunk
Island, y en la vuelta conocemos una pareja de
Brisbane y nos quedamos charlando. Ellos
alquilaron un barco de aluminio con motor por
La$ 45 la hora en la Mission South, y estaban
de vacaciones con los hijos. Volvemos hacia el
barco, y yo con bastante sede, fui coger el
agua para beber y descubrí que la dicha
había entornado toda, y peor, dentro de la
bolsa, mojando ropas, toallas, cartera, y por
poco las cameras. Después de examinar la
tapa, descubrimos que la dicha estaba roscada
tarta, y por eso el agua vació. La suerte es
que estábamos prácticamente en la Dunk
Island y allá tiene el bar restaurante del
Resort.
Nota:
Mission Beach tiene 3 playas: North donde
queda la ciudad, Central que es la que
quedamos y tiene algunas casas, y South que es
muy pequeña e más para residentes.
Llegamos
en el pier
del Resort y fuimos directo al bar. Cobraban
una nota por una botella pequeña de agua
mineral, y gracias que teníamos nuestra
botella de 4 litros o iríamos a gastar más
de $ 30. Celia tuvo la gran idea de ir en el
baño y llenar en el lavabo, pues el agua
llega encanada del continente, y es esa agua
que todo el mundo bebe. Con el dinero
economizado resolví tomar una cerveza, que
por increíble que parezca era más barato que
la agua mineral. Del bar, fuimos pasear a pie
por la isla yendo hasta el otro lado, donde
tiene una ensenada. La ensenada era muy
bonita, más el viento batía más de ese
lado, y no estaba confortable. Entramos en una
trilla ancha en la mata cuya copa de los
árboles formaba una especie de túnel, y era
muy hermosa, además de la sombra refrescante.
Esa trilla volvía para el Resort, y de ella
salía otra trilla para lo pico más alto de
la isla. Fuimos hasta el Resort, pero una
placa decía que sólo huéspedas podían
pasar. Para conocer el Resort tendríamos que
ir en la recepción para que un operario nos
acompañar.
Ena
la playa,
escogemos una buena sobra bajo de una palmera,
y comemos los sanduiches de atún que
trajimos. Nos quedamos un buen tiempo haciendo
la digestión mirando el mar, las personas, y
los barcos que pasaban. Justo delante, a la
unos 200 metros de la playa, había unas
piedras que afloraban del agua. Embarcamos en
el bote, y remando fuimos hasta ellas para
intentar la suerte con los peces. Nada la no
ser peces que se quedarían mejor en un
acuario. Conectamos el motor y fuimos para el
otro lado de la isla, en un lugar también con
piedras, sólo que mucho más fondo y en mar
más abierto. De nuevo cogemos un monte de
peces pequeños y devolvemos todos al mar.
Intentamos con cebos diferentes, anzuelos
diferentes, pero no cogemos nada que pudiera
servir de cenar. Esa fue la segunda tentativa
de pescar alguna cosa en Dunk Island, pero
parece que los peces de buen tamaño ya están
en la barriga de alguien, o se cambiaron de
lugar. Pasamos cerca de una lancha con
pescadores, y preguntamos se habían cojo
algo. Ellos cogieron una especie de pez con
una lista amarilla común en la región pero
que ya no tenía de un palmo de largura.
En
la otra ensenada
cerca de la cabecera de la pista del
aeropuerto, cuando estábamos llegando, un
pequeño bimotor se aproximaba, y me coloqué
cerca de la pista para verlo bien. El dicho
pasó tan bajo que daba para mirar el rostro
de los pasajeros en la ventana. Salimos hasta
una península de arena, donde habían otros
barcos y personas en la playa. Encallamos el
barco en la arena y fuimos dar otra vuelta a
pie. El paseo duró poco, pues olvidamos las
gorras y protector solar en el barco. El Sol
estaba muy fuerte y yo sin camisa, sin
protector solar, y sin gorra, ya sentía que
mis hombros ardan del Sol. Nos quedamos en la
playa, y nadamos un poco, pero acabamos fue
quedarse muy tiempo flotando que ni dos
ballenas muertas. La temperatura del agua
estaba espectacular.
Buscando
sombra,
volvemos al local donde estábamos antes,
cerca del Resort, y nos quedamos un buen
tiempo en la sombra de un árbol. Decidimos ir
a bucear, y de la playa aún, colocamos la
máscara y fuimos nadando ver las corales
cerca de la playa. El agua no estaba muy
clara, un poco turbia, pues cada hora pasaban
barcos que hacían olas meneando con el fondo.
Venimos muchos peces tropicales coloridos, y
entendemos por que sólo pescábamos los peces
pequeños. Las corales también estaban muy
quebradas, con certeza por buceadores que no
toman cuidado donde pisan, o hay mucha gente
buceando en lo mismo lugar, causando la
destruicion de los corales.
Como
ya eran 4 de la tarde,
resolvemos iniciar la vuelta para el
continente. Habíamos llevado 50 minutos para
hacer la travesía de ida, y para dar tiempo
de volver, y aún lavar el barco antes de
oscurecer, esa era una buena hora. Completé
la gasolina del tanque, y arreglamos todo el
interior del barco para la travesía.
Colocamos un cebo artificial en la línea para
remolcarla atrás del barco en la vuelta con
la esperanza de cuando pasáramos por el
canal, un pez más grande iría a morderla.
Más una vez el resultado fue nulo. Hicimos la
vuelta en solamente 35 minutos ayudados de esa
vez por la corriente y el viento a la favor, y
el motor no paró ni una única vez durante el
día entero. Ahora yo andaba con llena
confianza en él, y para mi sorpresa, sobró
mucha gasolina. Llegamos un poco antes del sol
ponerse.
Lavamos
y desmontamos
el barco, y después de seco guardamos en la
Van. Ya no iríamos usarlo aquí, pues además
de rojos como camarón, ya no habían lugares
para explorar más con barco pequeño. La
bahía tiene muchas islas, pero para tal, se
necesita de una lancha bien veloz. Pescar ni
pensar, pues el mar aquí no está para pez,
la no ser que se vaya muy lejos allá en la
Barrera de Corales. Fuimos hacer la ya
tradicional "social" en vuelta de la
hoguera con el personal del Caravan Park, y
contamos lo que hicimos en la isla. Para
nuestro consuelo, uno de ellos fue pescar bien
además de la Dunk Island, y también volvió
sin nada. Cenamos unas salchichas, hecha en la
chapa caliente, y colocados en una única
banda de pan de forma. Ese es el típico modo
de hacer el asado Australiano. Venimos unas
personas encendiendo hogueras en la playa, y
fuimos allá conferir.He ahí que de pronto
surge de dentro d'agua una linda Luna llena,
de aquellas de causar pasión en hasta
viejecitas de 90 años. Volví para recoger la
camera, pero perdí la Luna saliendo del mar.
Casi todas las fotos salieron fuera de foco,
pues yo que soy una bestia, a pesar de saber,
me olvidé de apoyarla en algún lugar. Desde
el nacer del Sol hasta la Luna llena, ese día
fue espectacular. Ahí que de pronto surge de
dentro d'agua una linda Luna llena, de
aquellas de causar pasión en hasta viejas de
90 años. Volví para recoger la camera, pero
perdí la Luna saliendo del mar. Casi todas
las fotos salieron fuera de foco, pues yo que
soy una bestia, a pesar de saber, me olvidé
de apoyarla en algún lugar. Desde el nacer
del Sol hasta la Luna llena, ese fue un día
espectacular.
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Isla
(pero no sé el nobre) cerca de Dunk
Island |
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Ensenada
principal da Dunk Island |
Mission Beach
- Cuarto día
El
frío continua castigando
y de mañana pronto estaba 8,5 grados. Fui pro
baño caliente, mientras Celia se rechazaba a
salir bajo la manta, pero el día estaba lindo.
Ya no planeamos barco en Mission Beach y con la
previsión de 12 knots de viento para la mayor
parte del día, hoy iríamos en los dedicar la
uno de nuestros hobbies preferidos, que es
Fotografía Aérea, con la máquina colgada en
cometa.
Ya
hacemos eso
hay más de 4 años y para tal, tenemos una
cometa grande y una estructura de aluminio
llamada de "rig", en la cual prendemos
la camera y controlamos tanto la rotación
cuanto el ángulo que ella está, del suelo por
un control remoto de aeromodelismo. El disparo
de la foto es hecho también pelo radio
transmisor, a través de un sistema que ni el
controle remoto de una TELE, lo cual mi camera
Canon S70 responde. La direción es hecha estimándose
del suelo, para donde la camera está apuntando,
además de observar la posición de la varilla
de la antena. En el inicio es medio difícil
estimar, pero con la práctica se queda bien fácil,
y encima que hoy día, las tarjetas digitales
tiene gran memoria, y se puede en una sesión más
de 400 fotos para después escoger las mejores.
La línea usada para cometa soporta 40 kilos y
tiene 200 metros, pues el límite para volar
cometas en Australia es de 150 metros de altura.
Por encima de eso, sólo con un permiso especial
del departamento de Aviación Civil de Australia
(CASA).
Buscamos
en el mapa
de Mission Beach un local adecuado y que debe ser
lejos de hilado eléctrico y de árboles
devoradores de cometas. Encontramos uno a la riba
mar, donde había un mirador y recibía buenos
vientos sin turbulencia. Mi marcador indicava un
viento débil, que variaba entre 9 y 12 knots.
Para que nuestra cometa levantara el rig, que pesa
530 gramos ( incluyendo la camera y batirías),
necesitaríamos de unos 8 nos. El Cometa levantó
el rig hasta cerca de 10 metros y después no tenía
fuerza para levantar más. Pensé en intercambiar
de cometa, pues tenemos 3 que cargamos siempre,
una para cada tipo de viento. Pero no fue
necesario, porque inmediatamente el viento ya
llegaba a unos 12 nos y el rig ya llegaba en los
30 metros, una altura que ya estava buena
(algunas fotos de esa sesión están a finales de
esa página).
A
los pocos el viento fue
muriendo, muriendo y murió. Ni adelantaba buscar
otro lugar. Dalí fuimos hasta un Pier, que es
donde sale la lancha de pasajeros para Dunk
Island. Nuestro vecino Jim, habló que toda vez
que viene a pescar en ese pier no sale sin la
cena. Llegamos en el local junto con una pareja de
Ingleses, que también ían pescar. Ellos nos
contaron que tenían estado alí en la noche
pasada y no tenían pescado nada. Habían unas 20
personas pescando, y por supuesto los peces
estaban en vacaciones. Aún así dimos el
tradicional baño de agua salada en el cebo en la
esperanza de un ser de las profundidades, gustar más
de nuestra cebo que a de los otros. La única cosa
que pescamos fue un siri que vino agarrado en el
cebo, y después cometió un "siricídio"
jugándo de culo de las alturas para el mar. La
esperanza puede ser la última que muere, pero la
paciencia va antes, y por eso resolvemos pasar el
resto de la tarde paseando en la ciudad.
La
ciudad tiene una única
calle principal con unos 3 o 4 calles con casas
residenciales. Lo que más tenía, eran bares
con personas bebiendo cerveza en la acera. Pasamos
por aquellos caros Caravan Parks que fuimos en el
inicio, y también venimos muchos albergues de
mochileros, algunos hoteles pequeños, y muchas
tiendas vendiendo tours. Mission Beach atrae
muchos turistas por dos razones principales: la
primera es la Dunk Island, y la segunda son los
saltos dobles de Paracaídas. Mientras en
cualquier parte de Australia se paga entre $ 290 y
350 por un salto doble, en Mission Beach cuesta $
210 , siendo que el paisaje durante la caída es
gratis. Cursos de Buceo para quitar certificados
también son bien más baratos, pero no tanto
cuanto en la Magnetic Island. Mission Beach tiene
una área mucho grande de protección la ave
Cassoary, y venimos muchas placas recomendando
reducir la velocidad, y una otra placa decía que
58 Cassoaries habían sido atropelladas y muertas
en el periodo de un año. Concluimos nuestro paseo
por la ciudad comprando dos kilos de mejillones de
Nueva Zelanda (tienen la cáscara verdosa) para la
cena.
Nos
quedamos lo resto
de la tarde haciendo nada. Abrí varias cervezas y
después nos quedamos que ni lagartija tomando
sol. Esa sería nuestra última noche en Mission
Beach, y como siempre nos juntamos al grupo en
vuelta de la hoguera. Habían una persona nueva en
la rueda, una señora australiana de 50 años, que
separada y con hijos crecidos e independientes,
resolvió comprar una Campervan y viajar la
Australia. Ella era muy graciosa, y dijo que ya no
arregló marido, porque que ronca tan alto y extraño,
que ningún hombre quiere dormir al lado de ella.
Dijo que ya tuvo gente batiendo en la puerta de la
Campervan en medio de la noche, para preguntar si
ella estaba pasando mal. Ella mezcla viaje con un
trabajo voluntario muy bonito, que es recaudar
fondos para tratamiento del VIH. Para viajar, ella
intercambia trabajo por comida y o/acomodación,
pero en la mayoría de las veces ella duerme en
locales públicos gratis. Bob, el administrador,
ofreció 7 días de Caravan Park gratis si ella
lavara los dos baños una vez por día, y con la
condición de no despertarse el Caravan Park
entero con lo ronco.
Para
la cena
hicimos una pasta y colocamos por encima
mejillones a la vinagreta. Aún habían sobrados
algunos camarones e incluimos en el plato. Para
finalizar, una generosa porción de queso
triturado y estábamos listos para la cama. Mañana
vamos a la carretera de nuevo.
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| Ensenada
donde los barcos salen para Dunk Island -
Foto aérea hecha con la camera suspensa
por cometa. |
Dunk
Island al fondo -
Foto aérea hecha con la camera suspensa por
cometa. |
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| Vegetación
dominante en Mission Beach - Foto aérea
hecha con la camera suspensa por cometa. |
Otro
ángulo de la ensenada -
Foto aérea hecha con la camera suspensa por
cometa. |
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| listo para
que el
cometa levante la camera |
Mission Beach
- Forrest Beach - 210 Km
Normalmente
nos despertamos listos
para salir, pero esta vez fue diferente. Todo el
ambiente de Mission Beach y los amigos del
Caravan Park, hacían con que una parte de
nosotros se rechazara a ir aunque. Pero el
problema es que nosotros deberíamos haber
trabajado más durante el viaje. De cualquier
forma no dejamos de estar trabajando, aún
disfrutando, finalmente todo el material
recolectado durante el viaje ya está en ese
website, y ese website es parte de nuestro trabajo.
Tuvimos
que esperar la cobertura secar,
debido al rocío de la mañana, pues la
temperatura batió 9 grados.Jim estaba preparando
un assado para más tarde, y sugirió que saliéramos
después del medio-día para que comamos un poco
también.. Agradecemos la invitación y nos
despedimos de todos. Bob se despidió unas 3
veces, y siempre decía para que volvamos en
breve. Con el coche listo y con más un día de
Sol espectacular, nos caemos en la carretera en
dirección a ... No teníamos la menor idea, pues
iríamos a viajar despacio y parando para dar una
olhadinha en los lugares que pasamos directo en la
ida a causa de la lluvia.
La
primera parada
fue en la ciudad de Cardwell, bien bonita y que se
queda a la riba-mar. La Hinchinbrook Island se
queda en frente, y tal y cual la Dunk Island,
tiene lindas playas y óptimas trillas para
caminatas, además de un resort. Pensamos en
montar el barco e ir hasta la isla, pero
descubrimos que no era aconsejable ir con un
inflable, pues el canal que separa la isla del
continente es plagado de cocodrilos. Si tuviéramos
un motor más possante, no tendría problema, pero
con el nuestro, fácilmente un cocodrilo podría
alcanzar. Nos contaron que el motivo de tanto
cocodrilo es que tiene un grande manguezal, y la
isla recibe varios córregos de las montañas y
hay muchos crocodrilos por allá.
Fuimos
andar en el pier de Cardwell,
y venimos unas personas pescando. Un sujeto andaba
con un balde lleno de Whiting, pez llamado en
Brasil de pescadinha. Él dijo que ahora no tenía
más piscis, y él ya estaba yendo aunque. Dijo
que cuando llegó las 6 de la mañana, tenía un
cardume con más de 1000, y todo el mundo llenó
baldes. Pensamos en dormir en Cardwell y arriesgar
una pescaría el día siguiente, pero si no
tuviera pez iríamos a perder un día de viaje
para nada. Por eso seguimos adelante. Del pier
venimos una tortuga y una cría de Dudong que se
ofreció para una foto y después buceó (foto en
el fin de la página).
Hallamos
en Cardweel la gasolina más barata
desde que salimos de la Gold Coast. El litro
costaba La$ 1,18 en vez de los La$ 1,27 que veníamos
pagando. Llenamos el tanque y seguimos hacia una
playa llamada Lucinda, que es interesante y posee
un enorme pier con un pequeño puerto usado para
exportación de azúcar. Paramos frente al parque
en la riba-mar y aprovechamos para hacer una
merienda, pues ya era casi 1 hora de la tarde. Había
cerca un Caravan Park y muchos niños jugueteando
en la arena y la marea estaba bien baja, pero el
local no nos atrajo mucho. Seguimos 20 Km adelante
para una otra playa llamada Taylor Beach. Fuera de
la Bruce Highway, la carretera secundaria era bien
sofrível, principalmente a causa del movimiento
de tractores en las haciendas de caña que
remolcan vagones por toda la parte. La carretera
tenía muchas curvas cerradas, algunas sin placa
para reducir la velocidad y que me dieron varios
sustos.
Taylor
Beach tampoco era una maravilla
playera, y resolvemos seguir hacia un lugar
recomendado por una de las personas del Caravan
Park llamado Forrest Beach. Si hubiéramos vuelto
para la Bruce Highway hasta Ingham, y cogiéramos
los 20 Km hasta Forrest, habría sido muy mejor
que la besteira que hicimos. En el mapa, parecía
que Forrest era bien al lado de Taylor y había
una carretera asfaltada. Sólo que esa carretera
es usada más por hacendados y simplemente tiene
varias bifurcaciones sin una placa siquiera.
Erramos varias veces de carretera, un verdadero
laberinto, y estavamos completamente perdidos.
Hicimos señal para que unos motociclistas
pararan, y ellos nos indicaron el camino. El error
fue porque venimos una placa apuntando Ingham (que
no queríamos), pero era exactamente la carretera
para Forrest beach. Llegamos en el local ya eran
unas 3 y media de la tarde y de saco lleno de
dirigir.
El
local era muy pequeño
tal vez con unos 10 quarteirões a lo sumo.
Primero paramos enfrente de la playa, donde
varias personas y niños estaban en la arena.
Era domingo, y había un autobús de turismo con
familias que vinieron para un picnic. Cuando el
autobús partió la playa vació. Más una vez
no hallamos la playa muy bonita. Hasta que tenía
unas islas en el frente, y era bien abrigada de
ondas, pero en términos de paisaje, nada que
nos hiciera sollozar. Llegamos en el único
Caravan Park existente en Forrest Beach, y no
sabíamos se tendría plaza. En la recepción
había un billete " Que se quiera una web
estoy en el bar al lado. Me encuentre allá".
Ok, pero pero cual de ellos, pensé.Pasó una
persona y preguntamos, y ella indicó el Pub del
otro lado de la calle. El Pub estaba completado
de gente, como iríamos a saber quién era el
sujeto? En el mostrador una mocinha vino en los
atender y preguntamos por el sujeto. Ella gritó
el nombre de él y él levantó la mano, llamándonos
para ir atiene allá. Hablamos que gustaríamos
de un powered web por una noche y él
simplemente habló:- Escoge cualquiera un vacío
y me pague mañana antes de ir aunque, son A$
20. No sé porqué, pero me acordé del Bob.
Rodamos
por varias calles del Caravan Park
y no encontrábamos una vaga siquiera. Estaba
completado de gente y Caravans. Tenía un lugar
con un auto arriba de una plataforma de concreto,
y paré para mirar. Una persona salió de la nada,
conectó el auto y salió. Pronto! Hallamos nuestro
local. Fuimos dar una vuelta en la playa antes de
lo por del Sol, pero tenía un vento frío que nos
hizo volver. En la vuelta por el acceso de la
playa, tenía un árbol plagado de sandalias,
tenis y zapatos, colgados que ni rizos de uva. Pasó
una persona y preguntamos que broma era aquella, y
la respuesta fue que las personas olvidan en la
playa, y quien halla cuelga allí, y si la persona
volver un día, va a encontrar el zapato perdido
allá. A finales de la tarde, un grupo que
charlaba animado cerca de la gente, nos invitó
para una hoguera en la playa a las ocho de la
noche, pero esa hora era mui tarde para nosotros.
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