| |
|
 |
| Artículos |
| sobre |
| Nueva |
| Zelanda |
|
Baño de Grises
Yo siempre le miré con
respeto, pero no con tanta admiración cuanto yo miraba para la otra montaña al lado, que además de ser más nueva de edad, tiene un cono perfecto. Nunca aconteció nada, hasta que un día el
Ruapehu resolvió despertarse. Y se despertó furioso, escupiendo Lahas* para todos los lados con el humo, grises y vapor, siendo lanzados a la 10.000 metros de altura. El espectáculo era cinematográfico, y el contraste que el cielo azul hacía con la nieve y con los grises, era de caer el barbilla de cualquier uno. Sólo tenía un detalle... todo que sube tiene que caerse, y se cayó.
*Nota: Lahas es un lodo caliente que desciende pelas arrinconas de ciertos volcanes durante una erupción. Es como cemento mole, y lleva todo lo que encontrar por el camino. La Lahas es compuesta por grises volcánicos mezcladas con agua o nieve derretida, enrriquecidas con piedras de todos los tamaños y troncos de árboles. Una especie de desarranjo intestinal volcánico.
En Septiembre de
1995, en la bonita y simpática
ciudad de Mount Maunganui, a la más de 300 km del Volcán Ruapehu, todo corría las mil maravillas. Tenía Surf rodando, el día no tava muy frío, el cielo estaba azul, los pajaritos cantaban, y las personas hacían sus actividades
normales, (Luizón como siempre, no hacía nada). Hasta que el viento resolvió cambiar de dirección, justamente para la Bay of Plenty donde la ciudad de Mt.Maunganui se queda localizada. A principio el aire comenzó a cambiar de inodoro para olor de quemado, con leve toque
sulfúrico. Media hora después el olor se quedó muy fuerte, y la transparencia del aire ja
no era la misma. Fue inmediatamente enseguida que el baño de grises comenzó.
Fue cómo alguien tuviera abierto un saco de cemento en las alturas, y un polvo muy fino comenzó a caerse . Con el pasar del tiempo, parecía que tenían abierto toda la fábrica de cemento, y los grises pasaron a caerse como una lluvia fina. En pocas horas todo estaba cubierto de un polvo gris finíssimo, igualito a cemento, sólo que con olor de peido. Las radios locales ja alertaban la población para evitar salir de casa, y también para que personas con problemas respiratorios como asma, pasaran a usar un lienzo o camisa alrededor de la nariz y boca para filtrar el aire. Mi coche que un día fue blanco, estaba completamente gris, y era imposible piso en la calle sin levantar poeira. Tuvo gente que para quitar gris del coche, aceleraba el dicho por las
calles, y la cosa empeoraba aún más.
Dos días después el viento cambió y el volcán se quedó más tranquilo, pero la bestia cuadrada que os escribe, resolvió lavar el coche con una manguera, y todo volcó un lama sólo. La dicha penetró por los orificios y gomas, y debe estar hasta hoy por allá. El interior del coche se quedó también todo empolvado y a pesar de pasar aspirador, insistentemente los grises volvían. Como no llovía, la ciudad se quedó
sucia por varios días, y hasta parecía que andábamos en carretera de barro, y no en el
asfalto.
Esa erupción, no causó muertes ni destrucción, pero afectó muchos negocios que tuvieron perjuicios. En los campos, los grises mejoraron la calidad de las tierras, pero las pobres desgraciadas de las ovejas, se quedaron con un color bastante extraña por un buen tiempo. La estación de Esqui en la Nieve localizada en el propio volcán tuvo que cerrar, y sufrió doble perjuicio, cuando el Ruapehu resolvió despertarse de nuevo un año después. Pero en el final todos sobrevivieron, y un
estudio fue hecho para saber lo que la población puede hacer si ese hecho repetirse (y algún día
va).
 |
|
Para mejorar su piel, use crema
volcaroso Ruapehu. |
|
A venta en la próxima
erupción. |
Volver
al índice de artículos
|
|