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Inmigrantes
Europeos formaron la
base de lo que Nueva Zelanda es hoy, pero hubo un periodo en
que inmigrantes de otras culturas no eran bien venidos. Allá
por 1980 sin embargo, vuelcan que la cantidad de habitantes
que el país tenía aún era muy pequeña, batiendo poco más
de 3 millones. Y encima, gran parte de las relaciones
internacionales era hecha con pocos países, botando en
riesgo cualquier perspectiva de crecimiento de la economía.
La solución encontrada fue a de abrir las puertas para
inmigrantes de otras naciones, y con eso traer gente buena
para el país. Asia andaba en bastante prosperidad, y el
gobierno creyó que había encontrado el público, o sea,
inversores, científicos, empresarios, y personas de buena
condición social. Finalmente, quien no me gustaría vivir
en la bella y segura Nueva Zelanda?
El
tiro salió por la culatra,
porque en esta lleva de inmigrantes para NZ asiáticos, en
vez de atraer la fina flor de Asia, y gente con dinero en el
bolsillo, atrajo fue un monte de personas que parecían más
interesadas en colocar los hijos en buenas escuelas gratis,
que traer capital para Nueva Zelanda. Esa imigración
favorable Asia, provocó reacciones racistas, y mostró la
incompetencia del gobierno en atraer personas de patrón.
Los asiáticos pasaron a ser tema de bromas, y un verdadero
problema político dominó el asunto por un buen tiempo.
Hasta hoy el parlamento tiene partidos que están contra
cualquier tipo de inmigración. Para corregir el error, el
gobierno modificó el esquema, y solamente personas
comprovadamente en condiciones, podrían inmigrar. En un
acuerdo especial, los habitantes de Islas del Pacífico,
otrora colonias o bajo el gobierno de Nueva Zelanda,
pudieron entrar y quedarse libremente en el país. Hoy un 4%
de la población de Nueva Zelanda es proveniente de esas
islas, y Auckland es considerada la capital Polinesia en
Oceanía.
La
Política de Imigración en
la NZ fue entonces modificada, y de ahora en adelante
existiría básicamente dos categorías. La primera para
inversores que traen recursos fianceiros, y otra para
personas formadas y con experiencia en la función. Basta
hacer una cuenta aproximada para saber cuanto ya invirtió
en educación, y desaparece a eso su experiencia de trabajo.
Usted va a ver que usted vale un bueno dinero. Para Nueva
Zelanda, recibir jóvenes formados, con experiencia de
trabajo, y y encima de gracia, es todo lo que ella siempre
soñó, pero hay un problema; de forma ninguna, Nueva
Zelanda quiere personas que podrían transformarse en un
estorbo, pues se quedó vacunada en la época de la apertura
para los Asiáticos, y por eso apretó el garrote de la
imigración. Pasó a seleccionar mejor, dejando solamente
las personas realmente capacitadas, y con oportunidades de
que se coloquen fácilmente en el mercado de trabajo. Pero
el gran problema, es que con la pequeña cantidad de gente
que habita el país, y con una economía interna en la cual
más del 80% de la población gana menos que NZ$ 25.0000 por
año, la cosa traba, y no hay empleos para todos. Aún
trabajos y profesiones en demanda, no garantizan que el
inmigrante irá a conseguir empleo, o pueda mantener el
mismo por un largo periodo de tiempo. Puede tardar una
eternidad para encontrarse. Muchos inmigrantes,
principalmente de países con gran población se olvidan de
que Nueva Zelanda es pequeña, e inmigran sin el debido
respaldo financiero para coger un buen periodo sin empleo.
El resultado puede ser catastrófico y deprimente.
La
barrera de la lengua,
es uno de los factores más determinantes, y mismo un
profesional sea ultra calificado, si no hablar muy bien el
Inglés, no estará en posición de competir en el mercado.
Piense bien, usted contrataría una persona que no supiera
hablar su lengua? Por eso, gran parte de los nuevos
inmigrantes ineludiblemente pasa por grandes ahogos
financieros. Unos consiguen con el tiempo mejorar el Inglés
mismo manteniendo sus acentos cargados, pero por los menos
aprenden a hablarlo correctamente, lo que aumenta
tremendamente las oportunidades de éxito. Otros jamás
aprenden, y yerran verbos, palabras, y construcción de
frases. Para esos, la integración social se hace dificílima,
y las oportunidades de trabajo se quedan restrictas la
locales donde el Inglés no necesita ser usado, y así pues,
con remuneración baja que riba la línea de pobreza. Lavar
platos, servicios de limpieza, y muchos otros en ese estilo,
es prácticamente la única opción para los que no dominan
el Inglés. Muchos acaban retornando al país de origen, por
no soportar el doloroso periodo inicial, con lo dinero
penetrando entre los dedos, y ningún horizonte por el
frente. Por eso gran parte de los inmigrantes bien sucedidos,
vinieron con una reserva de capital, sin depender del
trabajo hoy para sostenerse. Otros por suerte, consiguieron
garantizar un empleo antes de embarcar, lo que es muy
indicado, pero la mayoría, aún viene en la cara y en el
coraje, y sea lo que que Dios quiera. Las grandes y
principales ciudades, están repletas de inmigrantes del
mundo todo que abrieron o compraron establecimientos
comerciales, pues para muchos, esa era la única opción, o
sea, comprar el propio trabajo o ser un profesional autónomo
tipo conductor de taxi. Los neo-zelandeses, generalmente
conquistan los mejores cargos en grandes empresas e
instituciones. Claro que inmigrantes capacitados y con un
buen Inglés, también pueden llegar allá, pero pocos
inmigrantes de países de otras linguas, aún los más
capacitados, llegan a ocupar cargos de autoridad en orgãos
del gobierno, dirección de empresas, o universidades. Se
cuenta en los dedos, pero quienes sabe los hijos de ellos
ocuparán.
La
discriminación
y lo prejuicio no existen en la teoría y en la ley, pero
existe en la práctica de forma escondida. Existe protección
y filtros para trabajadores kiwis, lo que es común en
cualquier parte del mundo, pero existen también algunas
personas racistas que no muestran la cara en público, pero
se sabe que existen por detrás de los paños. La mayoría
de los Kiwis no son así y muchos son malentendidos por los
inmigrantes, que no comprenden que ellos la 50 años atrás,
vivían en haciendas, y aislados del resto del mundo. Siendo
así, no están acostumbrados con otras culturas, y la
primera cosa a lo conocerle, será a de mantenerse callado,
y no estirar mucho charla, hasta entenderle mejor. La
barrera cultural (así como la lengua) es el peor factor de
integración. La manera de formular una frase, de saludarse,
de manifestar alegría, de comer, de actuar, de divertirse,
y unas tantas otras más, son bastantes diferentes dentro de
culturas diferentes. Por ejemplo si un latino ganara el
premio máximo de la Lotería, probablemente iría a los
llantos gritar:"- Vivaaaa!!! Si el mismo
aconteciera con un Neozelandes, la manisfestacion tal vez
fuera un simple:"Good!" o aún " I am very
happy". Eso hablado en voz baja y pausada. O sea,
culturas son diferentes, y para entenderse una cultura, además
de convivirse con ella, y aceptarla íntegramente sin
comparaciones, se hace necesario dar uno buceo en la
historia del país, para entender cómo y porque aquella
cultura, desarrolló tal comportamiento. Una vez entendido,
los Neozelandeses serán los mejores amigos que usted jamás
hará en su vida, sea usted, negro, amarillo, blanco, verde,
rojo o azul.
EL
contigente de imigrantes
en Nueva Zelanda hoy, es del 15.8%, siendo que un 7.4% son
de Asia, un 4.6% de países diversos, y un 3.8% de Islas del
Pacífico. El contingente de personas de la lengua
portuguesa y española es muy pequeño.
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Todos los inmigrantes son inmediatamente enseñados en el arte de pescar. De lo contrario, (si no pescaran nada) no podrán ser considerados legítimos Kiwis. Si la línea prender en la piedra, serán dadas incontables oportunidades para el inabilidoso(a) recuperarse y obtener las necessarias "Skills". De hecho, agui se queda nuestra sugerencia para el Departamento de Imigración cambiar de "General Skill Migration" para "Fish Skill Migration" O sea, si la persona alcanzar 100 peces pescados, recibe 100 puntos y es acepto(a).
Pues será sólo más uno pescador en Nueva Zelanda. |
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