| |
Imagine un
local de sueños,
donde la belleza natural es tan exuberante, que cualquier
foto o descripción no llega cerca de transmitir lo que es
verlo en vivo. Estamos hablando del Fiordland National Park,
un lugar tan bonito y tan lleno de cosas para hacer, y
rotularlo de destino número 1 , en Nueva Zelanda aún sería
poco. El correcto sería, destino obligatorio, imperdible,
must see, o cualquier adjetivo que haga con que usted no
deje de dar uno pulo allá, en una visita a Nueva Zelanda.
Toda el área fue declarada Patrimonio de la Humanidad, por
su importancia, belleza, y geografía única.
Para
comenzar, los 14
Fiordes que componen el Parque, fueron cavados por el
desgelo en las montañas y también por la acción de los
vientos en millones de años. Eso formó un laberinto de
canales y paredones de piedra que con altura de casi 2000
metros, aún instisten en entrar mar adentro, chagando en
algunos puntos a 480 metros de profundidad. Para completar
el cuadro, el desgelo de la nieve en el tope de las montañas,
forman decenas de cascadas que descienden de alturas
vertiginosas y se caen directamente en el mar. Toda esa agua
dulce se mantiene en la superficie, filtrando la luz solar,
y permitiendo que especies que normalmente habitan las
profundidades, pasen a vivir cerca de la superficie, es el
caso de la Coral Negra y del Rojo. La parte más conocida y
visitada del parque se llama Milford Sounds (foto), pero hay
otras bastantes interesantes como a del Doubtful Sounds.
Además de los Fiords, el Parque Nacional de los Fiordes es
considerado uno de los mejores en el mundo para trillas y
caminatas al aire libre. Existen una infinidad de trillas y
caminatas bien demarcadas y cuidadas, con todos los tipos de
grado de dificultad, para todas las edades y disposición física.
La más famosa se llama Milford Track con 55 km, y pasa por
locales myu lindos y hay abrigos en topo de la montaña para
pernoite.
Una
vista muy linda es de
la propia carretera que da acceso al Milford Sound. La
carretera sale de Te Anau, una pequeña ciudad al borde del
lago del mismo nombre, y que es el segundo mayor lago de
Nueva Zelanda (sólo pierde para el Lago Taupo). Te Anau,
además de ser una pequeña ciudad muy exquisita y bonita,
sirve de punto de partida para excursiones a los Sounds. En
las inmediaciones, tiene muchas cosas para explorar, como
por ejemplo, cuevas con Glow Worms, además de paseos de
kayak o barco por el lago. Inmediatamente que se deja Te
Anau, para hacer los 120 km hasta Milford, el boquiaberto
turista irá a notar que no se resiste a sacar fotos.
El
detalle es que esa
carretera es considerada una de las más bonitas en el mundo,
con paisajes de enmudecer pájaros. En un determinado punto,
se llega al Homer Tunnel (foto lateral en bajo), el lugar más
alto del trayecto, y que llevó casi 25 años para ser
construido, pues fue perforado por más de 1 km roca adentro
en condiciones terribles. Ese es un tradicional punto de
parada para fotos, y para apreciar las majestuosas montañas
y cascadas alrededor. En la descendida ya en el lado de
Milford, la belleza del paisaje no disminuye, y uno de los
puntos más interesantes se llama Chasm. El Chasm es un
pequeño parque cuya caminata de ida y vuelta dura unos 20
minutos, y cruza el Río Cleddau. El detalle es que la
fuerza del agua torneou las piedras diseñando formas muy
interesantes, y encima cavó furos en las piedras,
donde cascadas enteras desaparecen en el subsuelo, para
reaparecer más adelante. Realmente muy interesante y
bonito. Inmediatamente enseguida se llega la Milford.
Para
explorar el Fiords el
turista tiene 3 opciones. La primera es en total confort, en
barcos grandes con ventanales panorámicos con restaurante a
bordo para comidas, meriendas, o biritas. Esos barcos parten
de lo cales de Milford, y recorren todo el Fiord hasta
llegar en mar abierto. Durante el trayecto, se avistan
muchas cascadas, y en algunas de ellas, el barco pasa en
bajo para una buena ducha de agua dulce (y helada).
Solitario usted no se sentirá, porque durante el trayecto,
decenas de Delfines siguen el barco y focas descansan sobre
las piedras sin dar el menor balón pro congelado turista.
La
otra y más aventurosa
opción, es explorar los fiords con compañías locales que
operan paseos en kayaks (foto). Existen muchas opciones de
paseos que pueden ser hechos en Fiords diferentes, y duran
desde algunas horas, hasta varios días. Algunas inclusive
promueven paseos mixtos, o sea, una parte por tierra entre
las montañas, y otra por agua. La tercera opción, es ver
los Fiords de Helicóptero o Avión, cosa que el abonado
turista jamás va a olvidar.La única cosa imprescindible
para una visita al Fiordland National Park, es consultar la
metereorologia antes y
llamar a allá y saber cómo esta el tiempo antes de salir.
Toda el área tiene un micro clima en que llueve o neva en
200 de los 365 días del año, y la diferencia entre visitar
con sol o lluvia es como a del día para la noche. Los días
claros, además de los picos nevados y de los colores
intensos, el impresionado turista tendrá la oportunidad de
apreciar literalmente miles de cascadas alrededor. Tenga
certeza que su cámara digital tiene espacio suficiente para
muchas fotos, y por el amor de Dios no olvide de cargar a
batiría. Otra cosa, es que se fuera de coche, tiene que
llenar el tanque en Te Anau, pues no existen gasolineras o
tiendas de conveniencia dentro de Parques Nacionales. En los
meses más fríos, vale una consulta para saber si la
carretera se encuentra abierta, y cuáles las condiciones.
Acuerde que en un ambiente Alpino todo cambia en un
parpadear de ojos, pero eso es lo que menos usted va a hacer
tal la belleza del lugar. Operadoras de turismo hacen paseos
en autobuses para Te Anau y Milford Sounds, a partir de
Queenstown o Dunedin. Autobús interestaduais hacen el
recorrido hasta Te Anau.
Distancias de Milford Sounds hasta:
| Te Anau |
120
km |
2 horas
15 min sin parar |
| Queenstown |
310
km |
5 horas
y 10 min |
| Dunedin |
412
km |
6 Horas
y 30 min |
Volver
para lugares Increíbles
|
|